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#ZonaLibre | La guerra de los Chapitos

‘El Chapo’ quizá esté arrumbado en una prisión de alta seguridad, pero su leyenda permanece y se posiciona a través de una nueva generación: sus hijos.
jue 17 febrero 2022 12:01 AM
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Los hijos del Chapo Guzmán buscar operar en la capital del país.

Los grilletes de la prisión federal de ADX Florence, en Colorado, Estados Unidos, parecieran no atar al poder de terror que provoca Joaquín “El Chapo” Guzmán. El sinaloense ha logrado hacer de su mote una marca prestigiada del crimen.

Recuerdo estar en la ciudad de Doha, Qatar, en diciembre del 2021, cuando un nuevo amigo árabe me hablaba de lo poco que sabía sobre México. “¿Conoces al Chavo?”, pensé entender que eso me preguntaba. Contrariado por su acento, le contesté con otra pregunta: “¿El Chavo del Ocho?”, pues alrededor del mundo el personaje de Roberto Gómez Bolaños ha sido admirado y querido por distintas generaciones. “No, ‘El Chavo, El Chapo”, señaló el qatarí, agregando: “Chapo es muy famoso en todo el mundo, gracias a Netflix”.

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‘El Chapo’ quizá esté arrumbado en una prisión de alta seguridad, pero su leyenda permanece y se posiciona a través de una nueva generación: sus hijos.

Ovidio, Alfredo e Iván Archivaldo Guzmán le han declarado la guerra a la ciudad más grande del país, un territorio que nunca logró conquistar su padre, pero que los hermanos, llamados “los chapitos” buscan afanosamente invadir con su organización delictiva.

Lograr trascender a una de las ciudades con mayor movilidad del mundo es un reto desmedido, que requiere estrategia de primer nivel. Algo que ninguna mafia del norte del país ha logrado.

El plan de los juniors, según algunas autoridades, tiene que ver con llegar a ciertas alcaldías estratégicas, para colocar miembros del cártel y de esta manera enfrentarse algún día, con suficientes tropas a la emblemática organización “La Unión Tepito”.

Más que un espacio, quieren la ciudad

Quizá no fue una noticia de ocho columnas, pero todo el 2021 la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SEIDO), junto con la Agencia de Investigación Criminal (AIC) trabajaron de manera ferviente para intentar desarticular a Los Sinaloas, una sangrienta célula del Cártel de Sinaloa que operaba en el Estado de México bajo las órdenes de Los Chapitos.

Dicha estructura, tenía como objetivo ser un emisor para abrir camino a los hijos del ‘Chapo’ en el Valle de México. Desde enero del año pasado, se han ejercido enfrentamientos y detenciones importantes, tales como: Jorge, Roberto Tontín, Eduardo alias Cheque, Francisco, Areli, Óscar, Juan Pablo El payo, Jazmín y Ricardo alias Franco. Todo ellos relacionados como enviados de los sinaloenses con el objetivo anteriormente descrito.

 

No olvidemos que en junio del 2020, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Ciudadana, sufrió un atentado donde 414 balas volaron cerca de su vida, sin lograr asesinarlo. En ese entonces, la emboscada se le atribuyó al cártel “Jalisco nueva generación” y ante el silencio de la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, a la pregunta: ¿El cártel de Jalisco está controlando la Ciudad de México? La morenista se limitó a aceptar que son varios grupos delictivos que operan en la capital del país.

Entre ellos, por supuesto “Los chapitos”.

Una etapa crítica

Quizá lo que ha detonado la alarma máxima es la detención de Irminger “N”, el pasado primero de febrero. Era integrante del Cártel de Sinaloa, acusado de traficar grandes cantidades de droga y armas en la capital.

Pero no solo era un gran cargamento el que lo hizo caer. Luego de indagatorias, resultó que Irminger era un elemento clave para Ovidio Guzmán.

El 11 de febrero, caería también Gilberto Pérez Camacho, El Mex, enlace principal del Cártel de Sinaloa en la Ciudad de México. Pérez fue capturado en Oaxaca. Se encargaba de distribuir droga en la capital del país procedente de Sudamérica, trasladada en avionetas conducidas por pilotos extranjeros.

 

Algo está sucediendo en el bajo mundo de la delincuencia organizada en la capital del país. Para algunos expertos, esta tensa calma podría terminar con una serie de atentados y una guerra declarada entre el cártel sinaloense y el mismo Omar García Harfuch, quien ha sentenciado que los chapitos “No pasarán”.

Ante esta grave situación, ¿cuál será el contraataque de los chapitos? ¿Estamos en la antesala de una demostración de poderío que solo traiga ríos de sangre en bares y restaurantes de colonias populares o verdaderamente han cercado a los hijos de Joaquín Guzmán?

Sigue en el aire la promesa que hiciera el presidente Andrés Manuel López Obrador el pasado 16 de diciembre de 2021, que nunca más habría otro culiacanazo, “pue toca a las fuerzas mexicanas acabar con los chapitos”.

La guerra sigue en pie.

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Nota del editor: Las opiniones de este artículo son responsabilidad única del autor.

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