Estados ponen ejemplo al INE
Aunque el INE esté inactivo, hay estados en los que se ha dado el ejemplo de que se puede poner freno.
En Tlaxcala, derivado de una denuncia ciudadana interpuesta en abril, el OPLE y Tribunal Electoral del estado impusieron medidas cautelares en contra del morenista Alfonso Sánchez García, en su calidad de presidente municipal de Tlaxcala y esposo de Marcela González, lideresa de Morena en el estado.
El fue denunciado por supuestos actos anticipados de precampaña y campaña a través de la pinta de bardas, colocación de ocho espectaculares, promoción personalizada y presunto uso indebido de recursos públicos en 15 ayuntamientos.
En el OPLE los consejeros Yedith Pinillo y Hermenegildo Neria impulsaron la decisión y evidenciaron que durante 25 días la autoridad electoral fue omisa.
Al final se ordenó al funcionario, ahora con licencia, el retiro inmediato, borrado o cobertura total de más de 39 bardas con el eslogan con el nombre de algún municipio y la frase “va con él” o “es él”, campaña con la que busca posicionarse para ser el “coordinador” de Morena en la entidad, es decir, el virtual candidato.
Otro caso se dio en Baja California, en que el Instituto Estatal Electoral de Baja California (IEEBC) desechó una queja del PRI por posibles actos anticipados de campaña de la senadora de Morena Julieta Ramírez, pero el Tribunal Electoral revocó la decisión y ordenó abrir un procedimiento ordinario sancionador.
El Instituto había resuelto que los hechos denunciados no eran una violación a la propaganda debido a que no se encuentra en marcha un proceso electoral.
Así, es desde lo local y ante la inacción de autoridades electorales nacionales, como hasta ahora se ha intentado ordenar el proselitismo adelantado.
Para ambos expertos Daniela Arias, de Laboratorio Electoral, y Luis Eduardo Medina, de la UAM, pese al panorama electoral de violación de las normas y proselitismo adelantado, no cabe más que los partidos y ciudadanos sigan con la presentación de denuncias.
“Sí, pueden presentarse nuevas impugnaciones con nuevos con más elementos que se están usando recursos públicos, elementos que demuestren que se están pidiendo de alguna manera el apoyo futuro en la contienda,” dice Arias.
La clave, considera, es que en las denuncias o impugnaciones que se promuevan se pida al Tribunal que llame al INE a emitir nuevos lineamientos como sucedió en 2023.
“Sí hay algo que se puede hacer, pero esto implica que los partidos políticos lleven ante la autoridad electoral, en particular ante el Tribunal Electoral, todas las denuncias correspondientes por todo este adelanto que es un real desdoro de todas las prácticas de integridad electoral”, considera Medina Torres.
“Eso implica activar la ruta jurisdiccional que tendrían que llevar los partidos al Tribunal”, señala, aunque en realidad todos los partidos están acusados de las mismas conductas.