Alertas por las reformas secundarias
Para los exconsejeros, concluido el llamado “Plan B” de reforma electoral se avecinan reformas a leyes secundarias para las que bastarán los votos de Morena y en los que habría que estar atentos, pues sí podrían afectar la estructura del INE, sus funciones y la organización de las elecciones, con riesgo para la certeza electoral.
Tanto Valdés Zurita como Sánchez Gutiérrez coincidieron que ahí está “riesgo más grande de que la calidad de nuestras elecciones disminuya”.
“Quieren alterar las reglas de la competencia para ir a un 'no puedo perder'. Pero no es un puedo perder de aquella etapa del partido hegemónico que implicaba fraudes. Es un 'no puedo perder porque voy a controlar de tal manera las reglas de la competencia que ganaré, porque gano'. Técnicamente ganarán. Y además legalmente”, añadió Valdés.
“La premisa es: me hicieron fraude en el 2006. No me volverá a pasar” y con ese argumento se podrían modificar las reglas de la organización electoral", anotó Sánchez Gutiérrez.
El expresidente Andrés Manuel López Obrador siempre mantuvo el discurso de que el INE era caro y que no necesitaba tanta “burocracia”. Hoy la presidenta Sheinbaum mantiene esa idea.
“¿Para qué quieres juntas distritales operando todo el tiempo?”, cuestionó siempre el expresidente y ahora es factible que vía reformas a leyes secundarias se elimine su permanencia, dice el catedrático del Tecnológico de Monterrey.
El problema, expuso, es que eso implica tocar al Servicio Profesional Electoral Nacional (SPEN) “y eso es un riesgo impresionante” pues implicaría prescindir de personal de carrera, profesionalizado, y sustituirlo por otro contratado cada que haya elección, en detrimento de la especialización y la imparcialidad.
Valdés Zurita agregó que hay algunas élites políticas que ven al SPEN como algo que no es necesario, "como esta casta dorada de funcionarios electorales que ganan muy bien, lo cual es absolutamente falso, pues ya está en la Constitución ya que no se puede ganar más que el presidente”.
También es posible, agregó Sánchez Gutiérrez, que se fusionen dos de las direcciones ejecutivas más relevantes del INE, “que les generaban escozor porque son las que más gastan en un proceso electoral: organización electoral y capacitación electoral”.
Sin embargo, quienes promueven eso no consideran que ambas realizan tareas esenciales y distintas aún cuando no hay elecciones, entre ellas la estadística electoral y la educación cívica, respectivamente.
Para organizar una elección “los trabajos que hay que hacer comienzan dos años antes, no lo haces en 6 meses. Y hacer de esas dos direcciones una sola es no entender cómo se organizan las elecciones en México”.
Agrega además que es posible que se intente, pues ya se ha promovido antes, dar más atribuciones al INE a costa de reducir funciones de los Organismos Públicos Electorales Locales (OPLES).
Otros cambios posibles, alertó, es modificar la fecha para que inicien los cómputos distritales el mismo domingo de la elección y no el miércoles siguiente. Explicó que el argumento es reducir tiempos, pero el trasfondo impactará en la capacidad de los partidos de analizar qué pasó en cada casilla, en detrimento de su medios de defensa
“Eso va a generar dos efectos. Si hubo algo que salió mal, los partidos no lo van a poder ver, no van a tener tiempo de verlo. Y segundo, si lo ven, van a pedir recuento y recuento de todo. Entonces, no vamos a tener resultados electorales el lunes en la mañana” con lo cual el efecto de reducir tiempos quedará anulado, expuso.