Marco Antonio Almanza
El exjefe de la Policía de Investigación en Sinaloa compareció ante la FGR, en donde se declaró inocente.
“Yo no serviría ni de testigo protegido ni de testigo colaborador, porque yo nunca he pertenecido a un grupo delictivo. Toda mi vida: 31 años, seis meses, cinco días, fui policía investigador y me preparé para eso, hice las cosas con bien todo el tiempo”, aseguró.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos lo acusa de “conspiración para la importación de narcóticos; posesión de ametralladoras y artefactos explosivos y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos”.
Las entregas
Dos de los 10 acusados ya se entregaron ante las autoridades de Estados Unidos: el exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa Gerardo Mérida Sánchez y el exsecretario de Administración y Finanzas de Sinaloa, Enrique Díaz Vega.
En el caso de Mérida, ocurrió el 11 de mayo en Arizona. Fue puesto a disposición de un juez para ser trasladado a Nueva York, donde compareció ante una corte federal tras ser acusado de “conspiración para la importación de narcóticos; posesión de ametralladoras y artefactos explosivos y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos”.
En su audiencia, Mérida se declaró no culpable.
Días después, también se entregó ante autoridades estadounidenses Enrique Díaz, quien fue señalado de reunirse con Iván y Alfredo Guzmán, hijos de “El Chapo” Guzmán.
¿Y los otros?
Hay tres exfuncionarios que aún no han comparecido ante la FGR: Alberto Jorge Contreras Núñez, exjefe de la Policía de Investigación; José Antonio Diocino Hipólito, exsubdirector policial, y Juan Valenzuela Milán, excomandante municipal.
A todos los políticos señalados por el Gobierno de Estados Unidos, la Unidad de Inteligencia Financiera de la Fiscalía General de la República les congeló sus cuentas bancarias como un acto preventivo.
"Los bancos mexicanos, al mantener relaciones de corresponsalía con entidades financieras de los Estados Unidos, emitieron alertamientos respecto de clientes considerados como Personas Públicamente Expuestas, conforme a sus mecanismos de cumplimiento y monitoreo", señaló la UIF.