Estos son los cinco compromisos si queremos trabajar juntos por un mejor destino para el país. Si todos somos PECES, los retos se vuelven superables. En la película Bichos (Pixar), las hormigas descubren que, unidas, pueden liberarse de los saltamontes que las oprimían convencidos de su impunidad. No es casual que en México llamemos «grillos» a los malos políticos. Las hormigas somos quienes, unidos y congruentes, no debemos dejar espacio a sus abusos.
Morena apuesta a que basta con su narrativa para que una población desunida siga soportando su impericia y sus abusos; da por hecho que no tenemos la disciplina para actuar de manera coordinada. Aquí sostenemos lo contrario: sí hay salida del túnel en el que nos metieron desde 2018, y el destino lo escribimos nosotros, no quienes ocupan el poder de manera pasajera.
Con una población unida en el propósito de frenar la destrucción del país, ninguna narrativa oficial alcanza. Si hubiera habido más PECES hace décadas, el engaño difícilmente habría encontrado tierra fértil. Pero el hubiera no existe.
Lo que sí existe es el presente y el futuro, y dependen de lo que cada uno pensemos y hagamos todos los días. No podemos esperar a que otros actúen por nosotros. La próxima cita es la jornada cívica del 6 de junio de 2027. Ahí, como PECES, debemos pasar factura a quienes no merecen seguir dañando al país.
Revisemos nuestros deberes y nuestra actuación diaria: cada día es un ladrillo de la construcción que queremos para nosotros y nuestros hijos. O nos comprometemos cada día, o arriesgamos perder la patria. Ser PECES no es opcional: es indispensable.
P.D.1. La permanencia de Guadalupe Taddei al frente del INE era insostenible. Una institución que requiere confianza absoluta no puede encabezarla alguien cuya probidad está en entredicho. Las acusaciones deben investigarse a fondo y, de acreditarse, sancionarse. Ahora es indispensable que quien ocupe el cargo goce de plena confianza, pues tendrá a su cargo el proceso electoral más importante de la historia en 2027.
P.D.2. Los episodios de descontento social en Europa llaman poderosamente la atención. Reflejan un problema estructural: una juventud que no ve futuro, sino incertidumbre. Preocupa en especial el endeudamiento de gobiernos que, para ganar elecciones, ofrecieron programas impagables, sobre todo en pensiones, cuyo peso recaerá sobre una generación menos numerosa.
P.D.3. La situación financiera de Pemex sigue siendo una preocupación permanente. La apuesta de Morena por rescatarla a cualquier costo y priorizar la refinación ha creado una bola de nieve que compromete seriamente las finanzas del país. Pemex debería reestructurarse como lo hizo Petrobras hace alrededor de una década: desinvertir los activos improductivos y dejar que los operen manos privadas.
P.D.4. Lamentamos el fallecimiento de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano. QEPD. Fue uno de los artífices de la democratización del país desde finales de los años ochenta, y su postura en 1988 evitó un riesgo real de violencia. Reconocido eso, también hay que decirlo: frente a los abusos de López Obrador y de Morena hizo falta una voz suya mucho más firme. La regresión autoritaria ameritaba un pronunciamiento contundente que, tristemente, ya no llegará.
P.D.5. La inseguridad en las carreteras sigue siendo alarmante. Los transportistas ya no soportan los riesgos materiales y personales. En tramos muy transitados, como las Cumbres de Maltrata, las bandas asaltan a quien pasa mientras la autoridad no actúa. Esa inacción exige explicaciones. Hoy viajar por el país es un riesgo para todos.
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Juan Francisco Torres Landa* es miembro del Consejo Directivo de UNE México y de la red de Unid@s.
Nota editorial: Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.