Los números que el plan prefiere no explicar
El propio documento contiene, enterrados entre párrafos de retórica institucional, los datos más devastadores sobre el estado actual de la procuración de justicia federal. En 2025, de 136,256 carpetas de investigación en trámite, apenas 13,044 llegaron a sentencia. Eso es una tasa de conversión del 7.14%. El plan lo presenta como "línea base".
Un analista honesto lo llama por su nombre: fracaso sistémico acumulado durante años.
Más revelador aún: el 94.6% de esas condenas se obtuvieron mediante procedimiento abreviado, es decir, mediante la negociación de culpas y no mediante la litigación oral que supuestamente es el corazón del sistema acusatorio adoptado en la reforma de 2008.
Después de casi 20 años de aquella reforma, el juicio oral es una excepción estadística en la FGR. Lo que opera cotidianamente es un sistema de acuerdos que, por diseño, evita el escrutinio judicial pleno.
En materia de delincuencia organizada, el contraste entre los datos y la realidad territorial es aún más perturbador.
En 2025 se abrieron 471 carpetas de investigación por este delito a nivel federal.
Frente a una criminalidad organizada que controla territorios completos, que disputa plazas en múltiples estados, que opera con infraestructura financiera transnacional y que tiene capacidad de fuego comparable a la de fuerzas irregulares, abrir 471 expedientes en un año no es persecución penal: es administración simbólica de la impunidad.
Y sobre el homicidio, hay una trampa narrativa que el plan ejecuta con maestría.
Presume una reducción del 40% en el promedio diario de víctimas desde los niveles máximos del sexenio anterior, y la tasa nacional de 17.5 por cada 100,000 habitantes como el nivel más bajo desde 2018. Lo que el documento calla es que esa tasa sigue ubicando a México entre los 20 países con mayor violencia letal del mundo, y que el punto de comparación — 2018 — fue el año más violento en la historia moderna del país.
Compararse con el peor momento propio no es evaluación estratégica: es política de imagen.