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#ColumnaInvitada | Cinco riesgos democráticos

En una democracia la libertad de prensa y de expresión son fundamentales; no solo implica la tolerancia a la diferencia de opiniones, sino también funge como control adicional al ejercicio de poder.
mar 30 agosto 2022 06:00 AM
Sesión INE Consulta Revocación de Mandato
Se ha vuelto cotidiano que desde diferentes sectores del gobierno todos los días se ataquen a diferentes instituciones que son autónomas y generan contrapeso. El INE ha sido una de las que más ataques ha sufrido, apunta Arturo Espinosa Silis.

En los últimos años el descontento con la democracia ha aumentado, esto ha generado una ola de gobernantes que en ejercicio de sus atribuciones y muchas veces excediendo las mismas comienzan a tomar acciones que generan retrocesos democráticos e incluso comienzan a abrir la puerta al autoritarismo, aunque en la mayoría de los casos la situación es temporal, hay países donde se mantiene durante décadas.

Desde este contexto el Laboratorio Electoral elaboró un estudio a partir de algunas de las acciones y medidas implementadas por la actual administración de las cuales se pueden advertir 5 riesgos en la democracia mexicana.

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1. Ataque a las instituciones y a las reglas democráticas. Se ha vuelto cotidiano que desde diferentes sectores del gobierno todos los días se ataquen a diferentes instituciones que son autónomas y generan contrapeso.

El INE ha sido una de las que más ataques ha sufrido, pero hay otras que no se han librado - la SCJN, el TEPJF, la UNAM, el CIDE o la CRE, por mencionar algunas – a veces los ataques han sido frontales y directos, otras más velados o indirectos, pero en general cualquier institución que represente un límite o contrapeso al poder del Ejecutivo o de la mayoría se ha buscado disminuir, confrontar y debilitar.

El constante enfrentamiento y confrontación así como la frecuencia y virulencia de algunos ataques o declaraciones en contra de su trabajo, su autonomía e independencia representa un riesgo, pues en el fondo implica que se buscan borrar los límites que tiene el poder.

2. Ataque a la libertad de prensa y de expresión – La política de los otros datos. Desde el inicio del sexenio ha habido tensión y confortación entre el gobierno y los medios de comunicación. Las descalificaciones hacía la prensa crítica y el periodismo de investigación son cuestiones de todos los días. La política de “los otros datos” no parece contribuir a que exista una relación sana entre gobierno, prensa y oposición. A esto se suma la violencia contra de periodistas.

En una democracia la libertad de prensa y de expresión son fundamentales, pues no solo implica la tolerancia a la diferencia de opiniones, sino también funge como un control adicional al ejercicio del poder, por ello los ataques y las descalificaciones que vemos son riesgosas pues implica restarle credibilidad e incluso desmantelar a uno de los poderes fácticos que representa uno de los contrapesos más importantes a los abusos de la función de gobierno.

3. Ataque y debilitamiento de la oposición. El desacuerdo es parte de la política, pero la pregunta es ¿cómo se está en desacuerdo? Hasta ahora hemos visto que a la oposición se le busca cooptar a través de cargos públicos y si no se puede se le extorsiona, persigue judicialmente o descalifica a través del discurso de odio.

A lo mejor esto se podría entender como que se encuentra en los límites de la lucha política por el poder e incluso algunos la podrían justificar, lo cierto es que estamos ante una práctica que puede volverse peligrosa, sobre todo si se sigue usando el poder para perseguir, extorsionar y encarcelar opositores, pues ahí se están rechazando valores democráticos esenciales como el pluralismo, la tolerancia o el dialogo respetuoso, sumado a que se está desmantelando a quienes son el contrapeso político, la oposición.

 

4. Concentración del poder - sin moverle una coma. Durante el proceso de democratización del país, una de las búsquedas constantes ha sido la de limitar el ejercicio del poder, principalmente el presidencial, establecer un sistema de pesos y contrapesos, así como descentralizar funciones.

Han sido varias las acciones que ha emprendido el gobierno a efecto de regresar buena parte de las funciones que durante años se fueron desconcentrado al poder presidencial, se ha buscado retomar la figura del hiperpresidencialismo, según la cual el Ejecutivo tiene control de prácticamente todo.

A esto se suma que su partido tiene la mayoría en el Congreso y actúa como una extensión más del presidente al aprobar cualquier propuesta que sea de su interés. La actitud desde el Legislativo ha sido la de imponer las reformas en lugar de buscar el diálogo y cuando no es posible se legisla a través de decretos. El riesgo de concentrar una gran cantidad de funciones en una sola persona es que evades los controles, borras los límites y anulas los contrapesos.

5. Política exterior errática - “dime con quién andas y te diré quién eres”. Hemos regresado a la política de la no intervención; claro, cuando conviene. El presidente ha sido distante en el plano internacional, salvo cuando se trata de abogar en favor de países poco democráticos o incluso autoritarios.

Los principales esfuerzos de la política exterior se han encaminado a estrechar lazos con países y líderes que son reconocidos por sus prácticas poco democráticas y su tendencia al autoritarismo, así como a la violación de derechos humanos. Nos alejamos de socios comerciales como Estados Unidos, Canadá y Europa y nos acercamos a países como Cuba, Venezuela, Honduras.

Como señalan Levitsky y Ziblatt en su libro ‘Cómo mueren las democracias’: Hoy las democracias mueren en las manos de líderes electos que hacen uso del poder para subvertir los mecanismos democráticos a través de los cuales fueron elegidos.

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Nota del editor:

Las opiniones de este artículo son responsabilidad única del autor.

 
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