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Los abusos legales en México


Las injusticias más grandes que existen en México son perfectamente legales, pero con frecuencia el gobierno rehúye a cambiarlas.
mar 30 noviembre 2021 12:05 AM
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La sociedad mexicana sigue padeciendo de inequidad.

Si le preguntaras a tu intelectual preferido cuál es la razón por la que México no es un país de clases medias, sino mayoritariamente de pobres , su respuesta sería algo alrededor de lo siguiente: el problema es que en México existe mucha corrupción y no se implementa el Estado de Derecho.

Mi investigación, depositada en mi más reciente libro titulado #NoEsNormal , avanza una teoría distinta y más grave: que incluso si no existiera corrupción, si el Estado de Derecho se aplicara de manera perfecta, México continuaría siendo un país de profundas desigualdades porque las reglas del juego están mal hechas.

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Es decir, la forma en la que hacemos negocio, trabajamos, pagamos impuestos genera desigualdad y falta de oportunidad, principalmente porque muchas de las reglas favorecen a los más ricos y las empresas grandes, en detrimento de las clases medias y los negocios pequeños. Las reglas informales y formales de cómo funciona México generan desigualdad y las hemos normalizado.

Las injusticias más grandes que existen en México son perfectamente legales. Ese es el verdadero problema.

Por ejemplo, los bancos no tienen una regulación que permita el surgimiento efectivo de competencia y por tanto, de manera perfectamente legal abusan de nosotros cobrando comisiones por todo y altas tasas de interés, sobre todo en tarjetas de crédito. El resultado es que la banca mexicana es mejor negocio (return over equity) que las bancas del 82% de los países del mundo para los que tenemos datos.

El notariado es otro problema. A ojos de todos y con plena legalidad el notariado se ha convertido en el quasi-monopolio de la fe pública, con reglas informales que limitan el número de notarios que hay en el mercado. Con ello han logrado generar ganancias extranormales y se han convertido en un giro extremadamente rentable. Así, de acuerdo con el Censo Económico del INEGI, en promedio una notaria tiene ingresos 157% superiores que los de un bufete jurídico y 134% mayores que los de una oficina de servicios de apoyo para efectuar trámites legales. Los altos costos del notariado reducen la capacidad de todos los mexicanos por tener certezas sobre su patrimonio.

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Otros aspectos, si bien no son abusos, son simplemente profundamente inconvenientes e inadecuados para promover el desarrollo. Uno de ellos es la obra pública cuya realización esta llena de trámites que impiden su avance rápido y que, como hemos visto en múltiples escándalos de corrupción, ni siquiera son efectivos para terminar con las irregularidades. No todos los trámites son inconvenientes, pero muchos sí.

El gobierno de López Obrador tiene pleno conocimiento de los abusos y las inconveniencias con las que opera el gobierno y el mexicano promedio en su día a día. Incluso, con respecto a la lentitud con la que opera el gobierno, ha acuñado el término " elefante reumático ” para referirse al hecho de que el Estado no puede avanzar en la consecución de sus objetivos por burocratismo.

El problema es que con demasiada frecuencia López Obrador ha dejado el sistema de abusos sin cambio y ha optado por darle la vuelta en vez de cambiarlo.

Por ejemplo, la reacción de la 4T ante el “elefante reumático” no ha sido cambiar las reglas del juego, es decir, sanar los reumas del elefante y hacer del Estado un animal más joven, ágil y nuevo. Su solución ha sido simplemente ponerle al elefante una banda en los ojos.

Así, en vez de que cambiar las reglas de la obra pública para facilitar que ésta siempre se construya fácilmente, el gobierno ha decidido solo salvar sus propios proyectos prioritarios clasificándolos como seguridad nacional . Con ello puede saltarse regulaciones inconvenientes y avanzar más rápido sin que nadie pueda, ni ver, ni quejarse. El elefante quedó tan reumático como siempre, pero ciego.

En la obra pública, López Obrador ha claudicado a realizar una transformación profunda, ambiciosa e innovadora que elimine burocratismos, para tomar atajos que lo beneficien solo a él. En vez de salvar el buque que comanda en una tormenta, ha saltado de él con un salvavidas que se hizo a la medida.

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Esta actitud es lamentable pues refleja una de dos cosas: una profunda incapacidad para cambiar las reglas del juego o un desinterés por hacerlo. En lo personal, no tengo duda de que las reglas del juego pueden cambiarse y por ello pienso que la 4T más bien tiene un profundo desinterés por crear un cambio sustantivo porque lo ve cuesta arriba.

El error fundamental yace en cómo López Obrador está interpretando su mandato. Él piensa que fue elegido para construir un tren y una refinería. La mayoría de los mexicanos, sin embargo, no lo eligieron para eso sino para una labor más grandey anhelada: crear un país más justo. Sus acciones lo alejan de esta labor noble y lo convierten en un presidente más que pasará a la historia por haber hecho... un tren.

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Nota del editor:

Las opiniones de este artículo son responsabilidad única de la autora.

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