La presidenta y Donald Trump lograron un encuentro presencial durante el sortero del Mundial 2026, pero estuvo lejos de ser una reunión bilateral como jefes de Estado de dos países vecinos y socios comerciales. Solo se saludaron personalmente e intercambiaron algunas palabras, pero no hubo oportunidad de abordar los retos compartidos.
Meses atrás, en junio, estaba previsto que se encontraran durante la Cumbre del G7, que se realizó en Canadá, sin embargo, el mandatario estadounidense se retiró para atender la crisis en Medio Oriente por el conflicto entre Israel e Irán.
El encuentro de este domingo durante la final de futbol representa una oportunidad más para abordar temas de la relación bilateral, sobre todo en medio de la tensión entre ambos países por las muertes de mexicanos en manos del ICE, los señalamientos de EU a políticos de Morena y las peticiones de respetar la soberanía de México por la participación de agencias estadounidenses en operativos en el país.
El Gobierno de Sheinbaum reclama que Estados Unidos mintió al asegurar que ninguna agencia de seguridad participó en la detención de Ismael "El Mayo" Zambada, tras darse a conocer que en un museo del FBI se exhibe el avión en el que fue trasladado el fundador del Cártel de Sinaloa.
Necesario el diálogo cara a cara
Para internacionalistas el diálogo personal es necesario entre ambos mandatarios aunque reconocen que Trump puede aprovechar un encuentro para dirigirse a sus electores.
“Una reunión con Trump tiene un alto riesgo de volverse una cuestión propagandística más allá de la diplomacia. Trump se basa mucho en la comunicación política interna, en lo que él le quiere decir a sus electores, entonces una reunión presencial podría ser para la foto y decir ‘México cedió en migración, en fentanilo, en aranceles”, plantea Xóchitl Pimienta, profesora del Tecnológico de Monterrey.
Aunque la presidenta destaca que entre su gobierno y el de Trump hay buena comunicación y muestra de ello son las llamadas que han sostenido, Lizbeth Soto Morales, internacionalista y catedrática de la FES Aragón de la UNAM, refiere que para tener acuerdos en problemas comunes, lo ideal es un diálogo de alto nivel.
“La relación por teléfono no es la ideal, lo ideal es que tengan un encuentro cara a cara para tener soluciones más a largo plazo”, comenta.
Para la especialista del Tec de Monterrey, es importante que al ser socios comerciales, Sheinbaum y Trump realicen un encuentro presencial.
“Es necesario que haya una reunión porque la relación entre México y Estados Unidos es una relación pues muy importante para ambos países. Entonces sí tiene que haber una reunión, pero no puede ser una reunión cualquiera como visita de Estado. Tiene que ser una reunión que esté muy bien preparada, con una agenda muy clara”, dice.