Antes de finalizar el mes, el gobierno de Estados Unidos acusó a Rubén Rocha Moya, entonces gobernador de Sinaloa, y a otros nueve políticos más de delitos relacionados con el narcotráfico y armas.
Además pidió la detención con fines de extradición de los 10 mexicanos, pero el gobierno de la presidenta Sheinbaum no ha procedido debido a que, dijo, no enviaron las pruebas.
Días después, Trump acusó que México está gobernado por los cárteles y dijo que si no actúa el gobierno mexicano, lo harán las autoridades estadounidenses.
"Ustedes van a escuchar algunas quejas de algunas personas, como los representantes de México y otros países, pero si ellos no van a hacer el trabajo, lo haremos nosotros", aseguró.
En su conferencia matutina, la presidenta Sheinbaum ha aclarado que su gobierno no busca vulnerar la relación con Estados Unidos, pero debe defender la soberanía.
"Nosotros no queremos, ni debemos, vulnerar la relación con Estados Unidos, pero tenemos que defender siempre la soberanía. Y la soberanía, de acuerdo con el 39 constitucional, reside en el pueblo, siempre cerca del pueblo", dijo.
Hace una semana, la presidenta había anunciado que buscaría una llamada con Trump, aunque aclaró que la comunicación entre ambos gobiernos es constante.