Una limpia, una sacudida, una limpieza profunda… así calificaron partidos y consejerías el trabajo que se debe realizar al interior del INE, luego de los contratos que presuntamente pactó Taddei con “el contratista favorito”, Alfredo Hernández Casillas, y su hermano Raymundo.
La crisis del INE: qué reclamaron consejeros y partidos tras la salida de Taddei
Partidos, consejeros y consejeras enumeraron uno a uno los acentos de la crisis: asignación de contratos por conflictos de interés , los " superpoderes " que entregó la Cámara de Diputados, designaciones según lealtades, acoso a trabajadores, despidos masivos, falta de colegialidad, imposiciones, nula comunicación con partidos, tolerancia a complicidades, aviadores en la nómina y un sinfín de irregularidades más.
El consejero Uuc-kib Espadas fue el más tajante, el único que habló de delincuentes que persiguen un botín y deterioran el prestigio de la institución.
“Este Instituto no puede soportar más complicidades con intereses particulares. No es tolerable que funcionarios dediquen su esfuerzo a procurar el enriquecimiento delictivo. No es tolerable ver a consejeras o consejeros haciendo el papel de vendedores de material electoral”, advirtió.
Espadas aseveró que el INE no puede incorporarse a lo que definió como el mercado de la compraventa de inmunidad y lanzó una advertencia sobre Taddei, aunque prefirió no pronunciar su nombre: "Quien delinquió ayer muy probablemente delinquirá mañana (...) y quien sucumbió al enamoramiento del dinero, no renuncia a ese enamoramiento por un golpe institucional".
Martín Faz hizo votos para que la renuncia no signifique el cierre de las investigaciones, pero solamente Arturo Castillo pidió al consejo medidas concretas para observar el avance de las indagatorias.