Un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) identificó que, aunque las universidades estatales concentran una matrícula educativa de más de 2.3 millones de estudiantes, que representan casi 70% del total de alumnos, muchos estados no les aportan recursos suficientes.
En 30 de 35 de las universidades públicas estatales, más de la mitad de sus recursos provienen de la Federación y el resto de fondos estatales o recursos propios.
"En el caso de la Universidades Autónomas de Benito Juárez Oaxaca y Yucatán, casi 90% del presupuesto total corresponde a fondos federales, lo que reduce su nivel de autonomía”, advirtió el IMCO.
De la Estafa Maestra a la fiscalización
Después de la investigación periodística conocida como La Estafa Maestra, que documentó el uso de algunas universidades estatales para el desvío de recursos públicos en 2018, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) incrementó la fiscalización a estos planteles.
La institución documentó que, del gasto federal de 2022, las universidades tenían pendiente de aclarar 67.7 millones de pesos.
El IMCO analizó todas las auditorías a las universidades y concluyó que, a pesar de las observaciones y recomendaciones, en 2024 se encontró un monto mayo con irregularidades, de 1,879 millones de pesos, frente a los 1,564 millones por aclarar en 2023.
"Esto se explica por la permanencia de malas prácticas de gasto en las instituciones educativas y la falta de ajustes recomendados, como el mejoramiento de sistemas de nómina para evitar pagos dobles o erróneos al personal", indicó.
La ASF encontró pagos indebidos, sueldos excedentes a personal sin perfil de puesto acreditado, plazas fuera de la normativa y pagos sin la documentación que acredite la prestación de servicios contratados.
También identificó proyectos de obra pública que se pagaron sin comprobar que se llevaron a cabo, así como falta de reintegración a la federación de los recursos no ejercidos.
"La permanencia de fallas en el gasto público de la educación superior debilita la sostenibilidad financiera de las instituciones educativas y limita la calidad de la educación que reciben los estudiantes", señaló el IMCO.