El pasado 9 de julio, la CNDH emitió una “recomendación reivindicatoria” de la lucha de las víctimas directas e indirectas sobre la desaparición de los 43 estudiantes en la que excluye a la Secretaría de la Defensa Nacional y Marina de los hechos de septiembre de 2024.
“No hubo participación de los elementos de la Defensa en ninguno de los eventos violentos contra los estudiantes, mucho menos la existencia de un plan de ‘contrainsurgencia’ o estrategia general de los normalistas”, dice la recomendación.
Sin embargo, esa exoneración es una contradicción, pues en un informe de 2018 se señala la participación de las Fuerzas Armadas.
“En el caso del Ejército mexicano, hay una responsabilidad por parte de los elementos del 27° Batallón de Infantería, toda vez que fueron omisos ante los llamados de auxilio por parte de las personas en situación de víctimas y familiares de estos, al mismo tiempo fueron omisos ante la solicitud del Secretario de Seguridad Publica de Iguala”, dice la recomendación 15VG/2018 de la CNDH.
En 2022, la Dirección General de Supervisión de la Progresividad de la CNDH elaboró un informe especial sobre la recomendación de 2018 en la que nuevamente se llegó a la conclusión de que las Fuerzas Armadas tuvieron una participación en el caso Ayotzinapa. Por ello, la recomendación de hace cinco días sorprendió no solo a los padres, incluso a quienes participaron en él.
“Sí hay una responsabilidad, si bien podríamos decir no son los responsables directos de la desaparición de los 43 estudiantes, es innegable que las Fuerzas Armadas sí están involucradas y sabían de lo que estaba ocurriendo esa noche en Iguala”, dice uno de los investigadores que participó en el informe.