De entrada, el presidente de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, Pablo Gómez, expresó sus dudas sobre las propuestas recibidas.
Recordó que ninguna reforma electoral se ha aprobado con el consenso, y explicó que a su juicio no se puede hablar de que un órgano administrativo como el INE, sea autónomo, pues eso implicaría que tenga su propia ley; lo que sí debería garantizársele es que sea independiente del gobierno y los partidos.
En cuanto a la necesidad de un presupuesto mínimo, indexado al Producto Interno Bruto, (PIB) expuso que en un país con tantas necesidades como éste, no es adecuado relacionar necesidades (de gasto) y crecimiento, dijo Gómez.
“Esto de la administración de recursos a los órganos electorales de acuerdo con PIB, bueno, va a ser un problema muy serio. Saben cómo se calcula el PIB, saben muy bien que la relación que hay entre necesidades electorales y crecimiento o decrecimiento del producto. No tiene nada que ver. ¿Y si decrece el PIB? ¿Qué hacemos? Le quitamos dinero al instituto a los órganos de la Judicatura? ¿O qué? No podemos indexar de esa manera”, descartó.
Luego en entrevista, el funcionario dijo que sí está en la mesa que se realicen elecciones judiciales y políticas el mismo día, aunque el INE propone mantenerlas diferidas, pero eso no se ha decidido todavía.
Roces entre consejeros
La propuesta del INE se entregó en la recta final de los trabajos de recepción de propuestas que inició la Comisión el año pasado, y generó fricciones internas, pues desde septiembre se solicitó acelerar trabajos y eso apenas ocurrió este fin de semana, cuatro meses después.
Acudieron a la entrega los consejeros Guadalupe Taddei, consejera presidenta; Carla Humphrey, Rita Bell, Norma de la Cruz, y los consejeros José Martín Faz, Arturo Castillo, Ucc Kib Espadas, Jaime Rivera, Arturo Montaño. En cambio, no acudieron las consejeras Claudia Zavala y Dania Ravel.
El documento dejó fuera más medio centenar de propuestas realizadas por el INE y sus consejeros, pues no hubo consenso interno.
Entre ellas, por ejemplo, la posibilidad de transitar al voto electrónico y ampliar el uso de tecnologías a diversos procesos electorales, mecanismos que una parte de los consejeros no aceptaron por los eventuales riesgos en la certeza en la emisión y conteo del voto.
Ante Pablo Gómez, Taddei recordó que la aplicación de la reforma de 2014 fue “terrorífica” y de inicio indicó que lo que el Congreso decida, el INE sabrá llevarlo a la práctica.
“Vamos a estar como en la reforma, no se todo lo que vamos a pedir, pero vamos a pedir, y entre lo que se pide es el respeto que se merece en el aspecto presupuestal'', dijo, aunque reconoció que el gasto es revisable en unos rubros y en otros debería crecer, como en fiscalización.
Los consejeros Faz y Castillo explicaron la propuesta de un presupuesto mínimo vital para el INE.
“Estamos sugiriendo que el presupuesto sea de carácter dinámico vinculado al PIB de tal manera que eso impida que pues haya variaciones presupuestales, digamos por criterios que no son criterios técnicos, que no son criterios operativos. Es relativamente fácil establecer una fórmula con los históricos presupuestales que se han tenido que refleje en un momento dado en una partida proporción del gasto público que pueda designarse y creo que eso sería también es fundamental para preservar la autonomía del INE”, expuso Faz.
En la mesa, el consejero Jaime Rivera expuso cuatro de sus planteamientos base, uno de ellos la necesidad de regresar a la colegialidad del Consejo General del INE, esto ante un escenario en el que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) autorizaron a la presidencia del organismo a decidir a sus mandos superiores, antes designados por mayoría calificada de consejeros.