La manifestación se organizó porque hace meses que los tapatíos denuncian que reciben agua sucia en Guadalajara a través de las tuberías que deberían llevar agua potable a las casas.
Sin embargo, las y los manifestantes fueron recibidos por policías antimotines en las inmediaciones de Casa Jalisco, quienes impidieron el avance de la protesta.
En seguida se registraron confrontaciones físicas entre los manifestantes y los uniformados: mientras algunas de las personas que protestaban comenzaron a arrojar objetos como piedras y palos, los policías, protegidos con cascos, respondieron con sus macanas y escudos, para después usar gas lacrimógeno y chorros de agua.
Reclaman a Pablo Lemus por agua sucia
"¡Los antimotines se bañan con orines!", gritaron manifestantes contra los policías. "¡Queremos agua limpia, no violencia!", pidieron otras personas que se manifestaban.
Asistentes reportaron la detención de varios manifestantes y exigieron la presencia del gobernador de Jalisco, Pablo Lemus.
"¡Lemus, cabrón, eres opresor!" y "¡Lemus, pendejo, el agua es un derecho!", son los reclamos que lanzaron contra el gobernador del estado.
Apenas horas antes, Lemus afirmó que en varias colonias ya comenzaba a notarse la mejoría de la calidad del agua tras anunciar la semana pasada que se suspendería el suministro de la Presa Las Pintas durante 6 meses para resolver el problema de la contaminación.
El gobernador sostuvo, además, que se respetaría el derecho ciudadano a manifestarse.
"He girado las instrucciones para garantizar que la marcha se dé de una manera ordenada y segura. Entiendo su molestia, escucho su exigencia y con justa razón tienen todo el derecho de expresarse", dijo el gobernador un día antes de la protesta.