En un video de alrededor de ocho minutos, Bustos describió una estructura en la que mandos de la Fiscalía y de la Guardia Nacional presuntamente recibieron dinero de “Los Tlacos” a cambio de información y acciones en contra de sus rivales, principalmente “Los Ardillos” .
“Están relacionados los dos (Montoro y el cabo Medina) y posteriormente ellos dos están a órdenes de ‘Los Tlacos’. ‘Los Tlacos’ les ordenan a ellos y ellos ordenan a los de la Guardia Nacional, a los ‘verdes’. Y como ellos, ‘El Montoro’ y el cabo Medina son de ahí de la Fiscalía, pues básicamente ellos controlan todo, los secuestros, los asesinatos. Ellos lo manejan como ellos quieren”, afirmó.
De acuerdo con lo revelado por el joven especializado en Investigación, “Montoro” estaría adscrito a la unidad de Delitos Graves de la Fiscalía estatal, mientras que el cabo Medina formaría parte de la estructura de la Guardia Nacional.
Bustos acusó a su inmediato superior, el cabo Medina, de instruirle realizar labores de vigilancia sobre “Los Ardillos”. La información obtenida durante esas tareas, según su versión, terminó en manos de “Los Tlacos”.
“El cabo Medina me mandaba a hacer acto de investigación para informar por escrito, tomar fotografías, mapear, georeferenciar, sacar coordenadas y mandárselas y mandárselas a mi inmediato superior, el cabo Medina. Ya ese guey se ponía de acuerdo con el Montoro, ellos daban parte a Los Tlacos”, dijo el joven en un video de alrededor de ocho minutos.
“Los Tlacos” contra “Los Ardillos”
El supuesto entramado tendría, de acuerdo con el testimonio de Bustos, un objetivo concreto: favorecer a “Los Tlacos” en su disputa contra “Los Ardillos”, dos de los grupos criminales que operan en Guerrero y que han protagonizado una disputa por el control territorial en distintas zonas del estado.
Según el exintegrante de la Guardia Nacional, “Los Tlacos” estarían pagando 100,000 pesos quincenales al funcionario de la Fiscalía y al cabo Medina. El dinero, afirmó, no sería entregado vía depósito, sino en efectivo. Para mandos de mayor rango, a quienes no identifica por su nombre, los pagos alcanzarían los 200,000 y 300,000 pesos quincenales.