El 14 de mayo, Gobernación informó el retorno de 118 personas desplazadas a la comunidad de Xicotlán, bajo resguardo del Ejército y la Guardia Nacional. También comenzaron censos de viviendas dañadas y la entrega de ayuda humanitaria y atención psicológica a las familias afectadas.
¿Quiénes son "Los Ardillos" y "Los Tlacos"?
La disputa entre "Los Tlacos" y "Los Ardillos" convirtió a la región de Chilapa en uno de los principales focos de violencia criminal en Guerrero, donde comunidades indígenas y rurales quedaron atrapadas entre los grupos armados y operativos de seguridad.
Según un análisis de Insight Crime , esas agrupaciones se disputan la región de la montaña y la costa chica, “rivalidad que no solo ha afectado los índices de violencia, sino que ha logrado paralizar en diferentes momentos a Chilpancingo, capital del estado”.
"Los Ardillos" surgieron alrededor del 2000 en Quechultenango, Guerrero. El grupo fue fundado por Celso Ortega Rosas, “La Ardilla”, un expolicía rural vinculado inicialmente al cultivo y tráfico de amapola, que amplió sus operaciones hacia la extorsión, el secuestro y el control territorial.
Las autoridades los identifican como uno de los principales generadores de violencia en la región Centro y la Montaña del estado.
El grupo es señalado por ataques en contra de comunidades indígenas, policías comunitarias y desplazamientos de población.
Según Insight Crime, por más de 20 años "Los Ardillos" se han dedicado al narcotráfico en las montañas de Guerrero, pero al reducirse el tráfico de heroína, el grupo quedó con una necesidad apremiante de ingresos y quienes pagan los platos rotos son las comunidades indígenas.
“Hay muchos incentivos (para los ataques de 'Los Ardillos' contra las comunidades indígenas). Si bien el mercado de la amapola en general se ha reducido, controlar estas tierras aún permite obtener dinero a cambio de protección. En segundo lugar, la minería se ha convertido en un importante generador de conflicto en muchas partes de Guerrero”, dice Falko Ernst, analista de International Crisis Group especializado en México.
Por su parte, "Los Tlacos", también llamados "Cártel de la Sierra", fortalecieron su presencia tras la fragmentación del cártel de los Beltrán Leyva y el reacomodo ocurrido después de la muerte del capo Arturo Beltrán Leyva en 2009.
Investigaciones ubican su fortalecimiento hacia 2017 en Tlacotepec, cabecera del municipio Heliodoro Castillo, de donde deriva su nombre.
"Los Tlacos" comenzaron como una estructura de policía comunitaria en la Sierra de Guerrero, pero posteriormente fueron identificados por autoridades federales como una organización criminal con capacidad armada y control territorial en zonas serranas y corredores de trasiego.
La disputa entre ambos grupos se concentra en el control de rutas para el tráfico de drogas, zonas de cultivo de amapola, cobro de extorsiones y control político local. La confrontación afecta municipios como Chilapa, Quechultenango, Chilpancingo, Leonardo Bravo y áreas de la Costa Chica.
“Son el grupo criminal de 'Los Ardillos' quien está llevando a cabo este asedio; ahí hay dos grupos criminales que son 'Los Ardillos' y 'Los Tlacos'”, afirmó el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, al tiempo que reconoció que la población civil es la principal afectada por la violencia generada entre estas células delictivas.