La corporación suma 571 elementos operativos: 386 policías y 185 custodios. De los 527 que participaron en el levantamiento más reciente, 394 no tienen casa propia.
Tres de cada cuatro. En 2022, una primera encuesta ya había mostrado que 289 de 395 policías consultados necesitaban vivienda. Entre 2023 y 2025 se exploraron alternativas con el instituto estatal de pensiones y con la banca privada; en 2026 se actualizó el diagnóstico y la necesidad persistía.
Hubo cuatro años de insistencia administrativa, que en México es casi una proeza.
La ingeniería financiera y el candado jurídico
Me mostraron el programa llamado "Colima es casa de nuestros Héroes", que contempla una primera etapa de 250 viviendas en Colima, Villa de Álvarez, Tecomán y Manzanillo, con al menos 60.8 metros cuadrados, dos recámaras y cajón de estacionamiento. Valor promedio: 650,000 pesos, frente a un estimado comercial de entre 800,000 y 1.2 millones.
El crédito corre por el Instituto de Pensiones de los Servidores Públicos del Estado, con tasa fija de 4% anual, pagos quincenales estimados en 1,930 pesos y plazo de hasta veinte años.
Como referencia, sin equiparar productos distintos, el promedio hipotecario a tasa fija reportado por el Banco de México en julio fue de 11.34%.
Lo decisivo, sin embargo, no es el número sino el candado.
El 21 de septiembre el Congreso estatal adicionó un artículo transitorio a la Ley de Pensiones para crear, por única ocasión y con carácter temporal, un programa especial de crédito hipotecario para el personal policial operativo, con tope de 680,000 pesos y sujeto a la disponibilidad financiera del instituto.
En México abundan los anuncios que no sobreviven al relevo de administración porque nunca fueron norma.
Éste, al menos, entró al orden jurídico.
Blindar lo logrado: una oportunidad para hacerlo permanente
Un candado "por única ocasión" abre una oportunidad: convertir un buen comienzo en derecho permanente.
La disponibilidad financiera del instituto respalda el programa; el siguiente paso es darle solidez actuarial para que el crédito a 4% beneficie a los policías sin comprometer a los pensionados de mañana.
Doscientas cincuenta viviendas son una primera etapa; sumar convenios y etapas permitiría alcanzar a los 394 policías sin casa.
Una casa no abate por sí sola la extorsión ni el homicidio, y conviene evaluarla con rigor sin atribuirle efectos no medidos.
Lo que sí puedo afirmar es que ninguna estrategia de seguridad prospera con una corporación sin patrimonio, y que institucionalizar este beneficio sería la mejor forma de honrarlo.
Monserrat y las cuentas de la renta
Monserrat tiene 27 años, tres de servicio y dos hijas gemelas de tres años. Paga cerca de 3,000 pesos mensuales de renta.
Cuando se le pregunta qué significaría una casa propia, no habla de tasas ni de plusvalía. Habla de sus hijas: de un refugio, de un proyecto de vida, de dejar de pagar renta para tener algo propio.
Marisol, policía penitenciaria con 18 años de servicio, destina unos 4,500 pesos mensuales en Manzanillo. Edgar, con nueve años y dos hijos, paga alrededor de 3,600. Jhonatan, con doce años de servicio, unos 4,000.
Cuidan el patrimonio ajeno y carecen del propio.
Aquí cabe una inferencia analítica, no un hallazgo comprobado: quien llega a la jubilación sin activo alguno, o vive endeudado, es más vulnerable a la presión de quien ofrece un "apoyo" a cambio de una omisión.
La renta permite ocupar una vivienda; la propiedad permite construir un futuro.
Un mando que conoce a su gente
El programa no llegó solo.
En 2026 ascendieron 603 integrantes, 395 de la Policía Estatal y 208 del Sistema Estatal Penitenciario, y había elementos con más de quince y hasta veinte años de servicio sin un solo ascenso.
La homologación significó un impacto anual superior a 11.8 millones de pesos. Hubo además un incremento de 7.4% a la percepción bruta mensual, que sitúa el sueldo neto del puesto base por encima de los 18,000 pesos, y nuevas unidades para patrullaje y atención de emergencias.
Ascenso, salario, herramientas y casa: ese orden sólo lo diseña quien conoce la corporación desde la raíz y sabe qué herida duele más.
Que esto ocurra en el último trecho de una administración estatal, después de varios escollos, habla de tenacidad. Gómez Calcáneo me lo comentó de esta forma: "Ellos cuidan lo nuestro y nosotros tenemos la obligación de cuidar lo suyo."
Exportar con método, no con fotografía
Mi tesis es sencilla.
Cuando el mando tiene visión y conoce a su corporación desde la intimidad de sus carencias, puede producir cambios que ningún operativo espectacular logra.
Este modelo, con las variables jurídicas propias de cada entidad, puede ser analizado y adaptado en los otros 31 estados. Pero exportar no es copiar al pie de la letra el boletín.
Exige diagnóstico propio, norma que sobreviva al relevo, un fondo sano y evaluación pública: cuántas viviendas se entregan, cuánto cuestan, a quién llegan y si el esquema puede sostenerse y ampliarse.
Y debe hacerse sin descalificar la política por el partido que la impulsa ni aplaudirla por la misma razón.
Los primeros beneficiados de invertir en la policía serán los ciudadanos.
Una casa no pertenece a una administración. Pertenece a un policía y a su familia.
Y quizá la medida más honesta de esta política no sea quién la inauguró, sino lo que recuerden dentro de unos años las hijas de Monserrat: no la tasa, ni el decreto, sino la casa donde crecieron.
*Alberto Guerrero Baena es consultor especializado en Política de Seguridad, Policía y Movimientos Sociales, además de titular de la Escuela de Seguridad Pública y Política Criminal del Instituto Latinoamericano de Estudios Estratégicos, así como exfuncionario de Seguridad Municipal y Estatal. Puedes escucharlo con su análisis en Políticas de Seguridad los martes a las 5:25 hrs y los miércoles a las 18:20 hrs en MVS Noticias, en el 102.5 FM de la Ciudad de México. Escríbele a albertobaenamx@gmail.com y síguelo en redes sociales como @guerrerobaenamx
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