Guanajuato registra una caída del 63% en su promedio diario; Zacatecas, del 89%; Quintana Roo, del 74%; Nuevo León, del 74%. Los delitos de alto impacto cayeron 52% respecto a 2018. Desde octubre de 2024 se han asegurado 494.6 toneladas de droga, detenido a 49,530 personas y desmantelado 2,330 laboratorios clandestinos.
Estas cifras, emanadas del propio SESNSP con datos de las 32 Fiscalías Generales, merecen reconocimiento cuando son reales. Y los indicadores de tendencia son, en términos relativos, alentadores.
El problema no es que el gobierno mienta sobre las tendencias. El problema es lo que no dice, lo que no mide, y lo que celebra como victoria estructural siendo, en el mejor de los casos, una victoria táctica y, en el peor, una victoria todavía provisional.
La trampa del promedio y la geografía que sangra
Cuando el reporte oficial declara que siete entidades concentran el 50.2% de los homicidios dolosos de marzo de 2026, encabezadas por Guanajuato con 147 víctimas, Chihuahua con 132 y Baja California con 128, lo que está describiendo es una concentración geográfica de la violencia que no cede estructuralmente.
Guanajuato sigue siendo el estado más violento del país por volumen absoluto, aun con su reducción del 63%. Un estado que registra en promedio casi cinco homicidios diarios no es un estado pacificado: es un estado en el que la violencia bajó pero no desapareció, y donde la disputa territorial entre organizaciones criminales continúa activa.
Más grave aún: el reporte de "Atención a las Causas" presenta con orgullo 547 Ferias de Paz realizadas, más de dos millones de participantes en Jornadas por la Paz en 1,245 municipios, 342,189 hogares visitados, 5,980,711 servicios y trámites brindados, y 9,544 armas canjeadas desde octubre de 2024.
Esta arquitectura de intervención social es, conceptualmente, la dirección correcta.
Pero aquí emerge la contradicción más severa que cualquier analista honesto debe señalar: el documento de "Atención a las Causas" no contiene un solo indicador de resultado vinculado a la reducción de violencia.