Publicidad
Publicidad

Trump y los límites del poder presidencial

El mandatario republicano está resuelto a gobernar al filo de la Constitución, del mercado y de la paciencia social. Pero el sistema político estadounidense ha activado sus mecanismos de corrección.
jue 26 febrero 2026 06:05 AM
Trump y los límites del poder presidencial
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hace un gesto mientras pronuncia el discurso sobre el Estado de la Unión en la Cámara de Representantes del Capitolio de Estados Unidos en Washington, DC, el 24 de febrero de 2026. (ANDREW CABALLERO-REYNOLDS/AFP)

En su primer informe de gobierno de este segundo periodo, Donald Trump se presentó como el presidente dispuesto a estirar al máximo las facultades del Ejecutivo para concretar su agenda de restauración de la grandeza de Estados Unidos. Sin embargo, en los 13 meses que lleva en el cargo ha quedado de manifiesto que existen fuerzas formales e informales que acotan su poder —las cortes, el Congreso, la opinión pública y los grupos de interés— y que han sido efectivas para corregir excesos y frenar políticas e iniciativas presidenciales. Eventualmente, el factor más decisivo para constreñir su margen de maniobra será el resultado de las elecciones de noviembre.

Publicidad

1. Límite constitucional

El 20 de febrero, la mayoría de la Corte Suprema determinó que la ley de emergencia (IEEPA) invocada por Trump para imponer aranceles no autoriza al presidente a establecer impuestos a las importaciones sin mandato expreso del Congreso. La resolución confirmó el criterio sostenido por tribunales inferiores y por la Corte de Comercio Internacional de Estados Unidos, y puede reconfigurar áreas clave de política pública, como el comercio exterior, cuya instrumentación había descansado en fundamentos jurídicos discutibles. Además, el fallo podría obligar a devolver miles de millones de dólares recaudados bajo esos aranceles, añadiendo una dimensión fiscal al freno constitucional.

2. Límite económico

Los aranceles suelen tener efectos adversos sobre los consumidores, las cadenas productivas y la inflación. Organizaciones empresariales, cámaras de comercio y sectores productivos han advertido que estas medidas encarecen insumos estratégicos y erosionan la competitividad. Tales consideraciones parecen estar detrás de las declaraciones del representante comercial, Jamieson Greer, sobre la posibilidad de reconsiderar aranceles aplicados al acero y al aluminio mexicano porque son insumos importantes en la cadena industrial de Estados Unidos. Los mercados financieros también reaccionan: castigan decisiones que ponen en riesgo las cadenas productivas y premian los retrocesos, reflejando la preferencia empresarial por certidumbre regulatoria.

3. Límite de la opinión pública

La inflación y las decisiones económicas o migratorias controvertidas inciden en el ánimo social y pueden transformarse en un freno político. Un ejemplo fue la presión generada por las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minnesota, que obligó al presidente a atemperar acciones de captura y deportación de inmigrantes tras la muerte de dos ciudadanos en incidentes con agentes federales. El estado de la opinión pública también se refleja en las encuestas de aprobación presidencial, que muestran niveles persistentes de rechazo sobre la forma en que Trump maneja los aranceles, el comercio exterior y la política migratoria.

Publicidad

4. El límite del Congreso y la presión empresarial

El Congreso y actores del sector privado han operado como contrapesos relevantes. Aunque Trump ha contado con mayoría en algunas cámaras, no siempre ha logrado consenso legislativo para sostener sus medidas. Organismos empresariales como la U.S. Chamber of Commerce y la Business Roundtable han expresado su oposición a aranceles excesivos, advirtiendo sobre sus efectos negativos en la economía nacional. La presión empresarial puede estar detrás de las posiciones de legisladores republicanos que han estado dispuestos a romper la disciplina partidista y votar contra Trump. El 11 de febrero, seis representantes republicanos se sumaron a los demócratas para votar en contra de los aranceles impuestos a Canadá. La medida tendrá que ser todavía votada por el Senado pero las muestras de rebelión están presentes.

5. El límite del electorado

Todos estos factores incidirán en las elecciones de noviembre. Si el presidente pierde la mayoría en alguna de las dos cámaras, durante la segunda mitad de su mandato se verá obligado a negociar con la oposición y a moderar el ritmo de su agenda reformista. También se abrirán espacios institucionales para que los grupos afectados por sus decisiones encuentren interlocutores receptivos en una eventual mayoría demócrata.

Trump está resuelto a gobernar al filo de la Constitución, del mercado y de la paciencia social. Pero el sistema político estadounidense ha activado sus mecanismos de corrección. Ningún mandatario gobierna solo. Las instituciones, los mercados y los votantes pueden tardar, pero reaccionan. La democracia estadounidense ha exhibido la solidez de su marco constitucional, la resistencia de sus contrapesos y la vitalidad de una sociedad que defiende la separación de poderes como garantía del interés público.

Publicidad

_____

Nota del editor: Antonio Ocaranza Fernández es CEO de OCA Reputación. Síguelo en X como @aocaranza y/o en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Newsletter

Los hechos que a la sociedad mexicana nos interesan.

Publicidad

MGID recomienda

Publicidad