El libro apunta principalmente hacia Jesús Ramírez Cuevas, vocero de López Obrador en el sexenio anterior y actual coordinador de asesores de Claudia Sheinbaum. Se le señala como quien abrió la puerta de Palacio Nacional a Sergio Carmona, el llamado rey del huachicol. Según el relato, Ramírez Cuevas lo presentó personalmente con el entonces dirigente de Morena, Mario Delgado, y con el propio Andrés Manuel López Obrador. Ya instalado en la cúpula del poder, y tras acuerdos inconfesables, Carmona habría financiado campañas de varios candidatos de Morena en 2021.
Además, las acusaciones contra Jesús Ramírez incluyen un fraude multimillonario relacionado con indemnizaciones a trabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro. Según el autor del libro, esos recursos habrían sido utilizados como herramienta de operación política en favor de la entonces precandidata y hoy jefa de gobierno, Clara Brugada.
El libro de Scherer es también una respuesta directa a otro texto, ‘Traición en Palacio’, escrito en 2022 por Hernán Gómez por encargo de otra facción del obradorismo cercana al ex fiscal Gertz Manero. En el texto se acusa a Scherer de haber operado una red de despachos que extorsionaba a empresarios con problemas legales, ofreciéndoles protección política, jueces favorables y soluciones exprés a cambio de pagos millonarios, en colusión con el entonces presidente de la Suprema Corte, Arturo Saldívar, y el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto.
Se trata de una guerra de acusaciones donde ambos bandos exhiben la podredumbre moral y ambición enfermiza incrustadas en el corazón del poder. Unos hablan de financiamiento ilícito y crimen organizado. Otros de venta de justicia y extorsión desde la estructura presidencial. No es disputa ideológica, es una lucha por la narrativa y por el control político en la etapa posterior al liderazgo absoluto de López Obrador.
En días recientes se exhibió otra honda fractura, ahora en la Secretaría de Educación Pública. Marx Arriaga, protegido político de la esposa del ex presidente y responsable de los contenidos educativos del sexenio pasado, fue destituido en medio de un escandaloso operativo interno que incluyó la intervención de personal de seguridad, episodio que él mismo se encargó de difundir ampliamente en medios y redes.