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'Dame todo el poder': AMLO

Morena no se anda con rodeos, quiere todo el poder y concentrarlo en la figura del presidente, asegura Caleb Ordóñez.
mié 13 noviembre 2019 12:37 PM
Caleb Ordóñez promo
Abogado, comunicador y especialista en Periodismo digital por la Universidad Complutense de Madrid.

“¡Por favor, pido orden!”. Exclama, desesperada, la presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Mónica Fernández Balboa. Atrás de ella un iracundo Gustavo Madero intenta detener la toma de protesta de Rosario Piedra Ibarra como presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Es una trifulca vergonzosa, hay incluso lesionados. La senadora Citlalli Hernández grita eufórica, rayando en la locura, junto a sus otras compañeras del partido Morena.

Los panistas gritan consignas y mentadas de madre contra la “4T” y todo lo que tenga que ver con el nuevo gobierno.

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Estoica y tranquila luce Piedra Ibarra, quien escoltada por senadoras, alza el brazo a media altura. Entre abucheos, golpes y gritos se escucha en el sonido local “En la sesión del pasado 7 de noviembre, el Senado de la república, la eligió como presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, para el periodo 2019-2024, en consecuencia le pregunto, ¿protesta guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, las leyes de las que ella emanen y desempeñar leal y patrióticamente el cargo que se le ha conferido, mirando en todo por el bien y la prosperidad de la nación”. Rosario responde inmediatamente: “¡Sí, protesto!”.

#ComoCuando... te aplican el todos contra uno en el Senado

Entonces, el caos se desata en el recinto, el senador Madero está en el suelo pataleando, mientras los morenistas aplauden y en medio de la ovación se escucha una consigna, dirigida a la nueva presidenta de la CNDH: “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!”, mientras Piedra Ibarra afirma con la cabeza.

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A sus órdenes, jefe

Aunque debilitado y sin liderazgo moral, el panismo hace sonar las alarmas luego de una sucia y contaminada elección para nombrar a Piedra como presidente de la comisión en cuestión. Se trata de una defensora de ultranza del proyecto de Andrés Manuel López Obrador, militante de su partido político e incluso excandidata del mismo.

Para la oposición del régimen de la 4T, dicen que a todas luces se nota una intromisión tramposa para someter a la voluntad del presidente las instituciones más importantes del país, que requieren de independencia. Se trata, según denuncian, de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, la Comisión Nacional de Hidrocarburos, la Comisión Reguladora De Energía. Pero quizá lo más alarmante y polémico ha sido la intención que tiene el partido del gobierno para modificar al artículo 41 de la Constitución, para que la presidencia del Consejo General del Instituto Nacional Electoral sea rotativa cada tres años. En otras palabras, la intención es que el actual presidente del INE, Lorenzo Córdova sea reemplazado antes de las –muy– importantes elecciones del 2021.

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Morena no se anda con rodeos, quiere todo el poder y concentrarlo en la figura del presidente, pues para ellos, todas las instituciones y órganos desconcentrados en México están impregnados de corrupción y la “cuarta transformación” requiere de meter bisturí en todo lugar.

Esta forma de concebir al país los ha metido en encrucijadas, como defender o no, al gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, en un claro atropello a la democracia en aquel norteño Estado.

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Dueños de la verdad absoluta

“Si le das mas poder al poder, mas duro te vana venir a joder”, reza una estrofa de las canciones del grupo mexicano Molotov. Cuando lanzaron la canción Gimme the power, en el país existía un anhelo por parte de la ciudadanía por un cambio de gobierno y esta canción la utilizó como emblema la campaña del entonces candidato Vicente Fox, la utilizaba incluso en sus mítines. Esa nueva etapa democrática en México dio como fruto el triunfo del PAN en el año 2000 y, 19 años después, la letra de esa canción sigue vigente, al parecer más que nunca.

La concentración del poder en las manos de un presidente que tiene a su merced los demás poderes y órganos podría ser la situación más retrógrada y antidemocrática que haya sufrido México en su historia moderna.

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Desde aquellas consultas ciudadanas supimos que la simulación sería una herramienta del nuevo gobierno para poner y quitar, desde un aeropuerto hasta un tren.

Para nadie es un secreto que en cada detalle de las mañaneras hay un ingrediente de intolerancia e incluso prepotencia. Pareciera que el presidente quiere un país a su modo y pone como estandarte a los millones que votaron por él, como si ellos fueran los únicos que están en lo correcto.

Finalmente, AMLO quiere periodistas que no le incomoden, empresarios que no levanten la voz, diputados y senadores aplaudidores, una sociedad civil desorganizada, un Ejército sin dientes y una oposición sin espacios en alguna institución.

Se trata de controlar, de tener el poder absoluto, olvidando las palabras del Lord Acton: “El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente”. La corrupción no es solo robar o hacer transas del erario. Sino mentir, someter y vapulear a través de la capacidad absoluta de modificar las leyes, las instituciones y dominar el país.

Es hora de poner el dedo en la llaga: si los senadores hicieron un escándalo empujándose y mentándose la madre es porque el río esta revuelto, más allá de partidos políticos, ideologías, apoyo y aprobación al presidente. Debemos analizar la situación de una democracia en manos de unos pocos, que deciden por todos. Se trata de abrir los ojos y entender que si los pasos que están intentado por controlar el país, con la ideología de la 4T, podría ser una senda tortuosa, muy difícil de rectificar.

Para ejemplo del báculo de los amlistas, está la primera declaración ante los medios de Rosario Piedra, cuando le pregunta el reportero de la fuente: ¿Han asesinado a periodistas? La flamante nueva presidenta de la CNDH –sí, de los Derechos Humanos– contestó “¿Han asesinado periodistas?, o sea no, mire yo he visto, sí, lo que pasó en sexenios pasados y es algo terrible". Increíble que ignore que en este sexenio van 13 periodistas asesinados.

Esta falta de tacto político, la polarización y el apoyo desmedido, poco a poco se van poniendo de moda. ¿Lo vamos a permitir con los brazos cruzados?

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Nota del editor: Las opiniones de este artículo son responsabilidad única del autor.

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