"Las y los presidentes de México solo pueden tener una bandera, una patria, un pueblo a quien defender", declaró este miércoles en su conferencia mañanera.
El resto de personas puede tener diferentes nacionalidades, aclaró. Pero si desean competir por estos cargos públicos, deben renunciar a las otras ciudadanías.
"Cualquier persona que quiera ser gobernador o que quiera ser presidente tiene que tener una sola nacionalidad. Cualquier ciudadano mexicano, nacido en México o no, puede tener muchas nacionalidades".
La presidenta aseguró que esta reforma es necesaria para garantizar la defensa de los intereses del país ante injerencias extranjeras y por eso cuestionó a los senadores que votaron en contra este martes, incluido el morenista Adán Augusto López.
"No entiendo cuál es el argumento. Y, además, la mentira que utilizaron de decir que le estábamos quitando su derecho a todos los paisanos. No les estamos quitando ningún derecho, solamente es a quien quiera ser presidente o gobernador", reiteró.
La enmienda, impulsada por la propia Sheinbaum, fue aprobada este martes en el Senado de la República. En la Cámara de Diputados se avaló la semana pasada . Ahora, los congresos de los estados deben ratificar la reforma para que pueda entrar en vigor por completo.
Cuando la presidenta presentó esta iniciativa al Congreso, la oposición consideró que iba en contra de Francisco Javier García Cabeza de Vaca, el exgobernador de Tamaulipas emanado del PAN, quien tiene la nacionalidad estadounidense y es buscado por los probables delitos de delincuencia organizada, lavado de dinero y defraudación fiscal.
Aunque está prófugo de la justicia, su nombre ha sido mencionado como un posible candidato presidencial para 2030.