La reforma avalada modificó los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución para establecer que para ocupar la presidencia se requiere: ser ciudadano o ciudadana mexicana por nacimiento, en pleno goce de sus derechos; hijo o hija de padre o madre mexicanos.
Además obliga a quien aspire a postularse para esos cargos a residir en el país al menos durante veinte años y en caso de ejercer el cargo estará impedido de adquirir o solicitar otra nacionalidad, usar pasaporte extranjero o invocar una nacionalidad distinta de la Mexicana ante otro Estado.
Por eso los legisladores confrontaron argumentos entre la lealtad exclusiva a la patria y la defensa de los derechos políticos progresivos.
Morena presume que migrantes traicionarán, dice el PAN
Los opositores reunieron 116 votos en contra y Jorge Luis Villatorio, del Partido Verde, se abstuvo; los primeros argumentaron que la reforma estigmatiza a los migrantes y siembra la idea de que son traidores.
En la discusión, la diputada del Partido Acción Nacional (PAN), Margarita Zavala, advirtió que “se delinque a través de actos u omisiones, pero no de condiciones humanas como lo es tener doble nacionalidad”.
“Presuponen la traición y la deslealtad de quienes fueron orillados a pedir otra nacionalidad, de quienes tienen doble nacionalidad. Sí, a los perseguidos por el ICE ustedes les están avisando que tampoco les apoya su país”, acusó.
La panista les recordó que hay nacionalidades que son irrenunciables y que se castiga con el retiro de derechos políticos.
“Confunden todo, lo que es un hecho jurídico de un acto voluntario. Confunden la nacionalidad con la ciudadanía, confunden derechos con prerrogativas”, expuso en tribuna.