La presidenta dijo que desconoce las inconformidades del PT y el sentido de su próxima votación, pero descartó proponer que la revocación de mandato se aplace a 2028 a fin de conseguir la aprobación del “Plan B”.
Aseguró que los legisladores pueden avalar solo algunos aspectos de la enmienda, como la reducción de regidurías por ayuntamiento y el tope al presupuesto de los Congresos estatales.
Y dejar de lado el tema de la revocación de mandato, a realizarse a la par de las elecciones intermedias de 2027. Por ahora, reprochó, todo el enfoque va a esa propuesta.
“No es ceder, es una propuesta, se puede votar una parte u otra no. Pero ya depende de los senadores. De todas maneras, lo que más nos importa a nosotros es reducir los privilegios”, agregó.