En 2024 la confianza que se reflejaba en este sistema de gobierno, pese a sus problemas, era de 7 de cada 10 personas en México; sin embargo, este año la convicción cambió radicalmente y mostró desencanto en 5 de cada 10 entrevistados.
A este factor se suma la aceptación de un gobierno no democrático, que también predomina entre más de la mitad de la población, aun y cuando cayó cuatro puntos porcentuales de 2024 a la fecha.
Según las estimaciones del estudio, un 53% de la población mexicana coincide con la afirmación de que "no le importaría que un gobierno no democrático llegara al poder si resuelve los problemas".
El informe afirma que “esto refleja una actitud ciudadana de carácter eminentemente pragmático e instrumental, donde la solución de demandas como seguridad o economía se prioriza por encima de las garantías democráticas formales”.
Crece desconfianza en oposición y partidos
Entre las afirmaciones que también mostraron una tendencia al alza en Latinobarómetro 2026 se enlistan otras tres que miden la legitimidad de los pilares del régimen democrático: los partidos, el Congreso y la oposición.
La última medición reporta un aumento entre los mexicanos que consideran que la democracia puede funcionar “sin partidos políticos”, “sin legisladores” y “sin oposición”: con un aumento de 6%, 4% y 6%, respectivamente conforme a 2024.