"Lo hacemos para garantizar el proceso y para que éste pueda desarrollarse con plena libertad y sin ninguna interferencia", explicó en un videomensaje difundido la noche del jueves.
La semana pasada, el IMSS reportó la muerte de cinco bebés en un hospital de Durango a causa de una probable infección por la bacteria Klebsiella pneumoniae y el hongo Candida albicans.
Días después, confirmó la muerte de tres bebés en el Hospital de Gineco Obstetricia de Jalisco. Pero, este jueves, el IMSS detalló en un comunicado que son seis los recién nacidos que han muerto en esa unidad médica este año debido a infecciones hospitalarias .
Para investigar lo ocurrido, Zoé Robledo anunció que el hospital será sometido a una auditoría clínica independiente, centrada en identificar si los bebés contrajeron una infección asociada a la atención médica; si esto causó o contribuyó a su muerte, y si hubo fallas que se pudieron evitar.
Cada caso será revisado por especialistas externos al IMSS de neonatología, infectología y epidemiología, provenientes de la Comisión Nacional de Arbitraje Médico ( Conamed), los Institutos Nacionales de Salud y la Universidad Nacional Autónoma de México ( UNAM).
"Tenemos que saber qué ocurrió en cada caso", declaró Robledo. "El IMSS no va a intervenir en sus conclusiones ni podrá modificarlas".
Además, el Seguro Social profundizará la investigación epidemiológica: los microorganismos causantes de las infecciones serán analizados por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) para conocer el origen de los brotes y determinar su relación con las muertes de los bebés.
Atención segura para cada recién nacido
Como medida adicional, Robledo anunció la creación del Comando Operativo del Sector Salud para la Seguridad de los Recién Nacidos en todas las unidades de cuidados intensivos neonatales del país.