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De 24 a 30 muertos: cómo se contó Tlatelolco en las primeras horas del 2 de octubre de 1968

Tlatelolco 1968: archivos desclasificados de Estados Unidos revelan cómo se contó la matanza del 2 de octubre y cuáles fueron las cifras de muertos, según diversas agencias de investigación.
Un joven herido es detenido por policía vestida de civil la noche del 2 de octubre de 1968.
Durante la noche del 2 de octubre de 1968, en Tlatelolco, además de los asesinatos se realizaron cientos de detenciones arbitrarias. (Comisión Especial Relativa a los Hechos del 2 de octubre de 1968/Cámara de Diputados)

El 2 de octubre no se olvida. Es una fecha que marcó la historia de México y la lucha estudiantil. Hoy, se conmemora cada año, se recuerda la violenta represión que sufrieron los estudiantes y su anhelo por la libertad de expresión, pero a casi 60 años de lo ocurrido nadie sabe la cifra exacta de muertos.

El cerco informativo y de control que el Gobierno mexicano forjó en aquel entonces fue tal que confundió hasta a los políticos de la Casa Blanca y las agencias de investigación estadounidense como la CIA, el Departamento de Estado.

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Las primeras horas tras la masacre fueron esenciales para que el Estado mexicano pudiera ocultar información y culpar a los propios estudiantes de los asesinatos, a un grupo comunista con injerencia en México y a terroristas con intención de sabotear los Juegos Olímpicos de 1968.


Para Luis Echeverría Álvarez, secretario de Gobernación en aquel entonces, y Gustavo Díaz Ordaz, presidente de la República, fue vital negar los hechos, censurar la información disponible y esconder la verdad a fin de proteger sus carreras políticas y mantenerse impunes frente a los cientos de víctimas mortales.

Los archivos que confirmaron lo ocurrido aquel día estuvieron ocultos durante décadas, en 1994 el Archivo de Seguridad Nacional logró desclasificar los primeros documentos. Desde entonces, y hasta inicios de la década de los 2000, encabezó junto al Archivo General de la Nación el esfuerzo por transparentar la verdad.

En colaboración con la Revista Proceso, en 2003, el Archivo de Seguridad Nacional de EU publicó un sitio web que reúne los documentos desclasificados de la CIA, el FBI, el Pentágono, el Departamento de Estado y la embajada de EU en México. En él revela detalles clave sobre la matanza de Tlatelolco del 2 de octubre de 1968.

¿Qué fue lo que pasó en Tlatelolco en 1968?

Lo que ocurrió en Tlatelolco el 2 de octubre de 1968 fue una matanza perpetrada por el Estado mexicano contra un movimiento estudiantil y civil que se manifestaba pacíficamente en la Plaza de las Tres Culturas, en la Ciudad de México.

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El conflicto entre la autoridad y los manifestantes comenzó en julio de ese mismo año, tras una violenta represión policial contra estudiantes de nivel bachillerato y escaló en septiembre luego de que el Ejército tomara las instalaciones de Ciudad Universitaria y el Casco de Santo Tomás.

La desmedida fuerza del gobierno provocó que alumnos de la UNAM, el IPN y otras instituciones se organizaran un grupo denominado Consejo Nacional de Huelga (CNH). A ellos se unieron profesores, obreros e intelectuales.

Esa tarde, el Consejo Nacional de Huelga acudió a la Plaza de las Tres Culturas a un mitin pacífico para discutir sus demandas, entre las que se hallaban libertad para presos políticos y destitución de mandos policiales responsables de violaciones a derechos humanos.

Daños ocasionados tras protestas estudiantiles y represión militar en 1968
La lucha estudiantil del 2 de octubre y la matanza de Tlatelolco se conmemora año con año en la Plaza de las Tres Culturas. (Comisión Especial Relativa a los Hechos del 2 de octubre de 1968/ Cámara de Diputados)

No obstante, nuevamente el Ejército intervino. Tropas militares, vestidas de civil cercaron la plaza, irrumpieron en el mitin y dispararon contra los estudiantes y civiles que se dieron cita en el lugar.

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La cifra real de muertos fue maquillada, al igual que las detenciones masivas. Cientos de personas fueron golpeadas, arrestadas y trasladadas a campos militares o prisiones como Lecumberri, sin que quedara registro de la ubicación de los retenidos de aquella noche.

Las horas previas a la masacre en Tlatelolco

La Comisión de Derechos Humanos ha revelado que cerca de las 17:30 horas, miles de estudiantes y manifestantes se reunieron en un mitin en la Plaza de las Tres Culturas.

Alrededor de las 18:10 horas, helicópteros de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) lanzaron luces de bengala sobre el área, eso sirvió de señal para iniciar una operación militar coordinada.

Expedientes desclasificados de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y los cables de inteligencia de agencias de Estados Unidos revelaron que en el ataque participó el Batallón Olimpia , un grupo paramilitar creado originalmente para garantizar la seguridad de los Juegos Olímpicos.

Los miembros del Batallón iban vestidos de civiles, pero identificados ese día con un guante blanco en la mano izquierda o un pañuelo del mismo color, además, participaron tropas regulares del Ejército Mexicano; así como miembros de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), que identificaban líderes, recopilaban información y realizan detenciones.

Tras las bengalas iniciaron los disparos y los estudiantes quedaron atrapados entre un fuego cruzado.

¿Cuántas personas murieron el 2 de octubre de 1968?

Los archivos desclasificados señalan que no existe una cifra única ni un censo definitivo sobre el número de víctimas mortales, pero confirman que el saldo real supera ampliamente la versión que difundió el Estado.

El régimen de Gustavo Díaz Ordaz sostuvo oficialmente que el saldo de la noche del 2 de octubre fue de 30 personas muertas, pero el análisis de fotografías inéditas recuperadas de la época -correspondientes únicamente al registro de la Tercera Delegación del D.F.- muestra entre 50 y más de 60 cadáveres registrados solo en esa demarcación.

Médicos del Servicio Médico Forense y estudiantes de medicina de la época relataron que los anfiteatros y hospitales se vieron saturados con cuerpos con heridas de bala y bayoneta, imposibilitando un conteo preciso en medio del caos.

La estación de la CIA en México reportó 24 civiles muertos en un cable confidencial del 3 de octubre. Aseguró que las bajas civiles eran en su mayoría estudiantes, pero que “hubo más bajas entre las tropas del ejército porque estuvieron expuestas a disparos de francotiradores”.

La versión de que los estudiantes fueron los primeros en disparar se vino abajo poco después. Las autoridades mexicanas afirmaron tener "pruebas" de que el Partido Comunista, había sido cómplice junto a otros líderes soviéticos, de orquestar los disturbios. Estados Unidos no pudo corroborarlo, dejó de confiar en la versión del régimen en México.

El FBI fue la agencia que más víctimas estimó; al asegurar que hasta 200 personas podrían haber muerto en Tlatelolco.

Estados Unidos recibió reportes confusos de todas sus agencias: la Embajada reforzaba la versión de influencia comunista extranjera en el movimiento estudiantil, la CIA concluyó que los disturbios se debieron al mal manejo de la política interna, mientras que el FBI señaló a la “Brigada Olympia” como responsable de iniciar el tiroteo.

La prensa internacional reportó cifras de tres dígitos, de entre 100 y 300 muertos, basadas en testimonios del personal médico del Hospital de la Cruz Roja, cuerpos encontrados en la Plaza de las Tres Culturas y conteos de las organizaciones estudiantiles.

¿Qué pasó después de la matanza de estudiantes en Tlatelolco?

Después de la matanza de Tlatelolco en México predominó un clima de tensión, represión y confusión. El Gobierno fustigó la lucha estudiantil para que la imagen del país mejorara mientras iniciaban los Juegos Olímpicos de 1968, que se llevaron a cabo 10 días después de la matanza.

Según informes de la CIA, lo ocurrido en Tlatelolco generó dudas sobre la capacidad de México para garantizar la seguridad de los Juegos Olímpicos. El cable cita a "observadores capacitados" y señala que tras “el incidente” el gobierno mexicano está decidido a evitar cualquier nueva interrupción.

Una vez terminada la justa deportiva, el Ejército duplicó su presencia, amenazó a los líderes y reforzó la vigilancia. El 1 de noviembre, de acuerdo con un documento desclasificado de la CIA, el estado mexicano desplegó dos unidades de militares, con 1500 hombres cada una.

“Ambas se encuentran en entrenamiento para ser utilizadas en caso de nuevos actos de violencia, y es probable que el gobierno adopte una política de represión severa si fracasan sus tácticas conciliadoras moderadas", decía el cable.

El gobierno de México además autorizó el uso de la fuerza excesiva en zonas rurales porque a lo largo de todo ese año tuvo miedo de una insurrección. "Todos los comandantes de zona militar tienen autoridad para actuar contra estudiantes que causen disturbios en las provincias, sin consultar con la capital", reza el cable que puede consultarse en el repositorio del Archivo de Seguridad Nacional.

El 30 noviembre para evitar cualquier manifestación el gobierno incluso amenazó con cerrar las universidades, si la situación no volvía pronto a la normalidad.

Hasta que finalmente, el 11 de diciembre, el secretario de Estado, Dean Rusk, informó al presidente estadounidense Johnson “que las protestas estaban llegando a su fin”, en vísperas de su próxima reunión con el presidente Gustavo Díaz Ordaz.

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