La matanza del 68
El 18 de septiembre de 1968, tras la agitación estudiantil que alcanza a muchos países y también a México, casi en vísperas de los XIX Juegos Olímpicos cuya sede es la capital del país, el Ejército ocupa la Ciudad Universitaria, luego de una larga huelga sostenida por estudiantes universitarios y politécnicos.
Asimismo, el Ejército toma el Casco de Santo Tomás, edificio principal del Instituto Politécnico Nacional. La toma de los planteles universitarios causa la renuncia de otro rector de la UNAM, Javier Barros Sierra, que aunque no le es aceptada, sí logra el desalojo de la tropa del campus universitario. Díaz Ordaz se niega a derogar el artículo 145 bis del Código Penal que sirve de base legal para la represión política y concluye que “todo tiene su límite”…
Pocos días después, el 2 de octubre del mismo año, el Ejército reprime sangrientamente en Taltelolco el movimiento estudiantil tras de que semanas antes Díaz Ordaz convocó, sin respuesta, a un arreglo desde Guadalajara: “Una mano está tendida. Los mexicanos dirán si esa mano queda tendida en el aire”.
Durante su gobierno, reprimió algunas guerrillas que se gestaban en estados como el de Madera, Chihuahua, y se inician los levantamientos armados de los maestros normalistas Genaro Vázquez Rojas y Lucio Cabañas en tierras guerresenses, quienes son perseguidos por el Ejército sin que puedan asesinarlos.
Así, el 24 de mayo de 1969, el gobierno de Díaz Ordaz inicia la Operación Gran Rastrilleo, una "guerra sucia" que hará del Ejército Mexicano despiadada fuerza antiguerrilla que asolará la Costa Grande del estado de Guerrero.