Número de sillas vs. independencia
El magistrado Felipe de la Mata Pizaña ha sido enfático al señalar que las vacantes no determinan la autonomía de un órgano como el Tribunal. Sin embargo, analistas apuntan que no se debe minimizar este hecho.
“Ese eslogan de ‘la independencia no se mide por el número de sillas ocupadas suena bonito, pero yo creo que es una falacia’. El número de sillas importa y por muchísimas razones, quizá a las y los magistrados se les olvida que incluso en muchos asuntos se necesitan votaciones calificadas. Entonces, qué lamentable que algunos integrantes crean que una integración irregular no tiene incidencia”, responde Javier Martín.
No es la primera vez que el Tribunal opera incompleto. En años previos, como 2005 y 2006 o 2015 y 2016, desde el 2023 existe una tendencia a operar siendo omiso con la norma constitucional. De hecho, en 2024, para calificar la elección presidencial este órgano tuvo que recurrir a una magistrada regional para que ocupara de manera temporal un espacio vacante y así lograra el quórum indispensable de seis magistraturas.
El también socio de la consultora Strategia Electoral, Espinosa Silis, añade el hecho que el Tribunal ha tenido resoluciones cuestionables. Reprocha que las magistraturas no hayan hecho lo suficiente para detener las campañas anticipadas e insiste en que esta clase de resoluciones desgastaron su figura.
“Permitieron esta clase de promoción velada, tuvieron en sus manos esa sentencia y dejaron que ocurriera, por supuesto en favor de Morena. Todos vimos a las 'corcholatas' presidenciales violar la ley electoral impunemente”, lamenta.
Martín Reyes sentencia que el gran problema del Tribunal va más allá de las vacantes y de la poca voluntad política para ocuparlas, y afirma que en las votaciones trascendentales, aquellas que pueden afectar al partido en el poder, es posible comprobar que la mayoría no decide con la constitución en la mano.
“Los asientos ocupados no son lo más importante del Tribunal, sino la captura que han logrado de este árbitro, que ha dejado de ser imparcial desde hace mucho tiempo. Con mucha frecuencia este Tribunal no se comporta como un órgano que sigue las reglas del derecho sino que permite que prevalezcan los intereses políticos”, concluye.