No es la extinción
La captura de Joaquín "El Chapo" Guzmán y, más recientemente, la confrontación entre las facciones de "Los Chapitos" y "Los Mayitos", han colocado al Cártel de Sinaloa en una de las etapas más complejas de su historia. La disputa interna ha debilitado a la organización, afectando tanto su estructura como su capacidad operativa.
No obstante, especialistas advierten que esta crisis no significa el fin del grupo criminal. Para Facundo Rosas, la organización atraviesa un nuevo episodio de fractura, similar a otros que ha superado durante sus más de tres décadas de existencia.
"Esta división al interior del Cártel de Sinaloa ya sucedió en 2008 con la muerte de uno de los primeros hijos de 'El Chapo' Guzmán, cuando lo asesinan en Culiacán. Ahí se da una primera fractura; casi 15 años después vuelve a presentarse otra crisis y ahora una nueva ruptura interna. Están atravesando una etapa difícil, pero el cártel no está completamente destruido", sostiene.
La guerra entre ambas facciones, sin embargo, ha tenido un alto costo económico para la organización. De acuerdo con Víctor Sánchez, los recursos que antes se destinaban a generar ganancias ahora deben invertirse en sostener el conflicto armado.
"Lo que antes era ganancia, ahora tiene que reinvertirse en comprar armas, contratar sicarios y financiar su operación. Eso va mermando la capacidad que tiene la organización", explica.
Pese a ello, el Cártel de Sinaloa conserva una de sus principales fortalezas: su estructura. Los especialistas coinciden en que la organización no depende únicamente de sus líderes, sino de una red de operadores y actividades ilícitas que le permite seguir funcionando dentro y fuera de México, incluso en medio de la disputa interna.
No debemos olvidar que no solo tienen presencia en México, ya rebasaron fronteras y mientras aquí se les está combatiendo, pueden estar llevando a cabo otras actividades en Centro, Sudamérica y también en otras partes del mundo”
Facundo Rosas, consultor en seguridad.
Actualmente, el grupo criminal mantiene presencia en alrededor de 50 países, entre ellos Estados Unidos —su principal mercado—, además de Canadá, Colombia, Ecuador, Chile, Argentina, España, Italia, Reino Unido y Alemania, entre otros.
Incluso si los líderes de "Los Chapitos" que permanecen en libertad fueran detenidos o decidieran entregarse a las autoridades de Estados Unidos, existen perfiles dentro de la organización con capacidad para asumir el mando y garantizar su continuidad.
"Si ellos se entregaran o fueran detenidos, seguramente Aureliano Guzmán, hermano de 'El Chapo', intentaría tomar el control, aunque también algunos jefes regionales podrían disputar el liderazgo, entre ellos Ruperto Salgueiro Nevárez o Víctor Manuel Barraza Pablos, 'El 40', jefe de plaza de Los Chapitos en Mazatlán", explica Víctor Manuel Sánchez Valdés.