De acuerdo con la convocatoria, hasta seis perfiles se integrarán en las encuestas para definir a cada uno de los coordinadores por entidad, por lo que, en los estados donde hay más de seis que cumplan con los requisitos, se aplicará un sondeo para determinar los perfiles más populares.
“Cuando se registren más de seis personas para una misma coordinación, la Comisión Nacional de Elecciones podrá determinar la realización de un sondeo de opinión, con el objeto de identificar hasta a seis personas con mayor reconocimiento territorial, quienes podrán ser consideradas para la etapa de encuesta o estudio de opinión correspondiente”, se lee en la convocatoria.
En aquellos estados donde sean menos de seis los aspirantes, la comisión podrá incluir otros perfiles.
Esto generará que la lista de 277 aspirantes se reduzca a 102, los cuales serán medidos a su vez en las encuestas que se levantarán pasando el Mundial de futbol de la FIFA. En esta primera etapa del proceso interno, 175 perfiles quedarán fuera.
“La Comisión Nacional de Elecciones en ejercicio de sus atribuciones realizará la valoración y calificación integral de los perfiles registrados, considerando entre otros elementos su trayectoria política y social, antecedentes, reconocimiento territorial, atributos éticos, afinidad con los principios y valores del movimiento, así como la documentación presentada y la participación en actividades de formación política impulsadas por Morena”, dice la convocatoria.
Si en alguno de los 17 estados solo uno de los registros cumple con los requisitos, este tendrá carácter definitivo por lo que se convertiría en Coordinador de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional.
Los perfiles que avale la Comisión Nacional de Elecciones deberán ajustarse al principio de paridad de género. En consecuencia, la definición de las 17 coordinaciones estatales –que posteriormente darán paso a las candidaturas a las gubernaturas– deberá garantizar que al menos nueve sean encabezadas por mujeres y ocho por hombres.
Para la catedrática de la UACM, es justo en la encuesta dónde puede haber más tensión entre los morenistas y no por el método en sí, si no por los resultados que arroje.
"El problema de la encuesta no es la encuesta como ejercicio, como levantamiento de datos en cuanto a preferencias. El problema es con qué encuestadoras van a trabajar, hasta qué punto la credibilidad de esas encuestadoras puede sostener los resultados que ellos van a presentar", comenta.