La denuncia fue presentada el 8 de junio por la dirigencia de Morena en el estado con base en información periodística, según la cual las presuntas irregularidades fueron posibles mediante triangulación de recursos de empresas relacionadas con él y su familia.
En larga sesión de la Comisión, con seis votos de diputados de Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI) y Morena; la ausencia de dos morenistas y un verde, con sólo un voto en contra, emitido por Movimiento Ciudadano, se dio inicio al proceso.
De acuerdo a la Constitución del estado, un procedimiento de juicio político puede iniciarse por la Comisión Anticorrupción o la Sección Instructora del Congreso local.
El dictamen deberá ser sometido a la votación del pleno del Congreso y deberá ser aprobado por mayoría calificada, lo que se cumple con 28 votos en caso de que asistan todos los legisladores, en total 42.
La principal oposición en el estado, PRI, PAN y Morena completan esa votación pues los primeros tienen grupos parlamentarios de 10 diputados cada uno y los morenistas son nueve.
El Congreso no puede separar al gobernador de su cargo aunque se apruebe el dictamen pues la Constitución local establece que es un procedimiento que se realiza en dos instancias, el Congreso es el órgano instructor y acusador y el Tribunal Superior de Justicia del Estado resuelve en definitiva.
La resolución final del procedimiento podría conducir a la destitución y en su caso, la inhabilitación.