"Frustrado de no poder asistir"
Cuarenta años después, Emilio, de 13 años, se prepara para su primer Mundial en casa, que prolonga la pasión futbolera que lo une a su padre y su abuelo.
Le toca sin embargo el primero con 48 equipos y organizado entre tres países –México, Estados Unidos y Canadá–, algo que no le parece "muy buena idea".
"A lo mejor el partido o la selección que tú querías ver no te va a tocar en tu país", apunta. Es el caso de Francia, su gran favorito, que jugará en ciudades estadounidenses.
Futbolista de ligas menores desde los seis años, Emilio admite que le "da envidia" pensar que su padre y su abuelo disfrutaron de partidos mundialistas en la cancha. "Me siento un poco mal, frustrado de no poder asistir al Mundial", añade.
Reunidos alrededor de la mesa familiar, los tres exhiben sus tesoros de fanáticos: álbumes Panini, desde México 1986 hasta Catar 2022, camisetas y memorabilia de sus equipos y jugadores favoritos.
Y aunque cautelosos sobre las posibilidades del equipo mexicano, todos llevan puesta la camiseta del Tri, mientras el entusiasmo va in crescendo.
"Todavía espero por ahí tener el golpe de suerte de a lo mejor poder conseguir alguna entrada en un buen precio, e ir con mi papá, con mi hijo, con mi hermano", afirma Jairo.
Confiesa que incluso pensó en viajar a Estados Unidos con la esperanza de que la mayor oferta allí le permitiese acceder a una cancha.