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Redes ''fantasma'' de pesqueros ponen en riesgo a lobos marinos en las costas mexicanas

Especialistas y rescatistas advierten que vacíos legales evitan tener en orden los procesos de pesqueras en las costas mexicanas. Eso pone en peligro a las especies.
jue 05 marzo 2026 05:30 AM
redes de enmalle
Las redes de enmalle usadas en la pesca en México están atrapando lobos marinos y otras especies. (Foto: Cortesía Rescate Lobos Marinos)

En el Golfo de California y a lo largo de las costas mexicanas, hay una escena se repite con frecuencia: lobos marinos con redes incrustadas en el cuello, en el hocico o en las aletas; crías que apenas comienzan a nadar atrapadas por restos de artes de pesca; juveniles que sobreviven al ahogamiento inicial pero quedan condenados a una lenta asfixia conforme crecen.

El enmallela captura accidental en artes de pesca— se ha convertido en una de las amenazas más persistentes para los lobos marinos en México, una crisis silenciosa que ocurre lejos de la costa y de la mirada pública, pero que también afecta a otras especies marinas como ballenas, tortugas, tiburones, delfines e incluso aves.

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En febrero de 2026, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Propefa) coordinó el rescate, desenmalle y atención médica de al menos cinco lobos marinos atrapados en redes cerca de Baja California Sur.

Estas emergencias se suman a reportes generalizados de enmallamientos de ballenas, delfines y tortugas asociadas al uso de redes durante periodos de pesca intensiva, y a la preocupación de pescadores y comunidades ribereñas sobre el aumento de capturas incidentales de fauna marina a causa de artes que no discriminan especies objetivo.

En redes sociales estos rescates se han visibilizado como gestos heroicos, pero detrás de cada intervención existe un problema estructural: redes abandonadas, legislación incompleta y una pesca que muchas veces opera sin vigilancia suficiente, así lo señalaron en entrevista Eréndira Valle, quien preside la asociación civil Cabet, Cultura y Ambiente y que desde el 2013 dirige el proyecto de Desenmalle de Lobos Marinos, en Baja California Sur, y la médica veterinaria Elsa María Coria Galindo, quien presidente el Centro de Rescate, Rehabilitación e Investigación de Fauna Silvestre (CCRIFS), con sede en Sonora.

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"La situación del enmalle de lobos y de fauna silvestre siempre se da...No solamente son lobos: son ballenas, tiburones, mantarrayas. Lo que sucede en el mar es que no hay suficientes ojos ni vigilancia para realmente tener a la pesca en regla”, explicó Eréndira Valle, cineasta y experta en rescate de lobos marinos.

Un problema silencioso bajo el agua

Bajo la superficie del mar ocurre una de las formas de mortalidad difícil de dimensionar en los océanos: la captura incidental en redes de pesca.

En México, gran parte de este fenómeno está asociado a las redes de enmalle o redes agalleras, artes de pesca ampliamente utilizadas tanto por flotas industriales como por pescadores artesanales. Estas redes funcionan como una pared casi invisible en el agua: el pez intenta atravesarla y queda atrapado por las agallas o el cuerpo.

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El problema es que cualquier otro animal que cruce por ahí corre el mismo destino. Las redes de enmalle se utilizan en muchas pesquerías costeras del país, desde la captura de escama hasta especies específicas como el lenguado.

En regiones del Golfo de California, este tipo de arte sigue siendo predominante entre pescadores artesanales, lo que incrementa la probabilidad de interacción con fauna silvestre.

La médica veterinaria Elsa María Coria Galindo, directora de CRRIFS, ha documentado cómo el tipo de red responsable del enmalle suele coincidir con la pesquería dominante en cada zona.

“Algo que hemos visto en el monitoreo de lobos enmayados es que cada isla tiene su tipo de red que más causa el enmaye”, explicó.

“Por ejemplo, en Isla San Jorge el problema principal son las redes para lenguado… pero también hemos retirado chinchorros de escama e incluso cordeles que se usan para otras artes de pesca”, agregó.

El resultado es una captura incidental constante que rara vez se registra de manera completa. Los científicos llaman bycatch a este fenómeno, que afecta a mamíferos marinos, tortugas, aves y tiburones.

En el caso de los lobos marinos, muchas de las redes que los afectan ya ni siquiera están siendo utilizadas. Son redes "fantasma", es decir que quedaron perdidas o abandonadas pero que continúan atrapando animales durante años.

“Pueden ser redes activas o pueden ser redes fantasma”, explicó la ambientalista Eréndira Valle, quien lleva más de una década trabajando en campañas de desenmalle.

“Las redes fantasma son estas redes que se abandonan en el mar por cualquier circunstancia y entonces van matando todo lo que van tocando”, agregó.

Rescatar no es solo cortar una red

El desenmalle de los lobos marinos es una operación compleja que requiere veterinarios, protocolos de captura, sedación y monitoreo posterior.

Para animales pequeños se utilizan redes especiales para capturarlos y llevarlos a una estación donde reciben anestesia inhalada antes de retirar la red. Los ejemplares mayores —de más de 60 kilos— requieren sedación a distancia mediante dardos y seguimiento con drones o hidrófonos.

Después del procedimiento se colocan marcas para identificar al animal y evaluar su supervivencia.

Los resultados son alentadores en sitios donde el trabajo se ha sostenido durante años. En el Parque Nacional Archipiélago Espíritu Santo, en Baja California Sur, en donde Valle encabeza uno de los proyectos más antiguos, estos rescates han permitido la recuperación de varios individuos que incluso han tenido crías.

“Hemos desenmallado más de 30 lobos ahí y les hemos dado seguimiento”, dije Valle. “Hembras que rescatamos han seguido teniendo crías y los machos juveniles crecieron y ahora compiten en la colonia”, agregó.

Espíritu Santo es hasta ahora única colonia de lobos marinos en México que se encuentra dentro de una zona protegida, es decir, que cuenta con un polígono de alrededor de 300 metros en donde no se permite la pesca, sin embargo esto no asegura que los lobos marinos que ahí habitan estén exentos de quedar atrapados en las redes de pesca.

lobos marinos mexico
Veterinarios y especialistas realizan maniobras de captura y sedación para retirar redes de pesca del cuerpo de un lobo marino. El procedimiento puede tomar varios minutos y requiere protocolos específicos. (Foto: Cortesía( Rescate de Lobos Marinos)

Colonias bajo presión

Estudios científicos indican que varias poblaciones de lobos marinos en el Golfo de California han disminuido de forma importante en las últimas décadas.

La ambientalista Valle mencionó cifras preocupantes: en algunas islas del Golfo las poblaciones han caído alrededor de 65%, mientras que en ciertos sitios del Pacífico la reducción puede llegar a 75%.

Las causas son múltiples —desde el cambio climático hasta la escasez de alimento—, pero el impacto de las redes insiste, también es un factor constante.

“Para todos es muy difícil saber cuántos lobos perdemos en el mar por las redes que hay ahí”, advirtió Valle.

La costa de Sonora, otro frente de rescate, lleva años intentando responder al problema. Ahí, la médica veterinaria Elsa María Coria Galindo, directora del CRRIFS, encabeza el trabaja con lobos marinos desde hace casi tres décadas y desde 2017 coordina un programa formal de desenmalle.

“El enmallamiento de fauna no solamente de lobos marinos es un problema global”, explicó. “Sabemos que hay grupos en diferentes puntos del mundo tratando de abordarlo”.

El proyecto que encabeza opera en diversos puntos de la costa sonorense y combina rescates con educación ambiental, monitoreo científico y colaboración con pescadores.

Explicó que en cada isla, el tipo de red responsable del enmalle de lobos marinos suele coincidir con la pesquería local.

“En Isla San Jorge el problema principal son las redes para lenguado”, detalló Coria. “Pero también hemos retirado chinchorros de escama, cordeles e incluso trozos de trampas para jaiba”, apuntó.

lobos marinos
Un lobo marino con señales de enmalle. Las crías y juveniles son los más vulnerables porque continúan creciendo mientras la red permanece en su cuerpo. (Foto: Cortesía Rescate de Lobos)

A pesar de los esfuerzos, los especialistas coinciden en que el desenmalle solo atiende una pequeña parte del problema.

“Los lobos que vemos enmallados en las islas son la punta del iceberg”, advirtió Coria. “Esos son los que sobrevivieron. Hay una gran cantidad que muere ahogados en las redes”.

Coria tiene una experiencia en particular que marcó su carrera y los esfuerzos que hasta ahora realiza por la preservación y rescate de lobos marinos, y es que durante un monitoreo encontró a un lobo juvenil atrapado con redes en el hocico y el cuello, en una zona donde no era posible intervenir.

“Fue la primera vez que me dolió mucho regresarme a tierra... Dejar a ese lobo en esas condiciones cambió mi vida”, relató.

Ese episodio impulsó el fortalecimiento del programa que hoy involucra a pescadores, investigadores y autoridades.

Cora señaló que como organización ambiental, uno de los aprendizajes más relevantes de los últimos años, es la importancia que tiene el involucrar directamente al sector pesquero para hacer conciencia de esta problemática ambiental.

“Desde el inicio me di a la tarea de involucrar a pescadores en el programa... Sirvió mucho como sensibilización porque vieron de primera mano el efecto de las redes en la fauna”, explicó.

Esa colaboración, dijo, ha permitido formar grupos locales capaces de responder rápidamente a reportes de animales enmallados, lo que reduce costos y tiempos de rescate, los cuales suelen ser prolongados si se toma en cuenta la burocracia que existe para que autoridades ambientales gubernamentales realicen dichos desenmalles.

Vacíos en la ley, el gran pendiente

Uno de los mayores obstáculos para rescatar animales marinos en México es el tema legal, coincidieron las ambientalistas, y es que ni el desenmalle ni las redes fantasma están claramente definidos en la legislación ambiental, lo que genera incertidumbre tanto para autoridades como para organizaciones.

“El enmallamiento de fauna no está muy claro en la legislación”, explica Coria. “No existe un permiso como tal para desenmallar lobos marinos”.

“El desenmalle no existe en la ley mexicana. Las redes fantasma tampoco...Entonces no puedes solicitar un permiso para hacerlo”, coincidió Valle.

La consecuencia de esto vacíos es que retirar una red abandonada en el mar puede considerarse ilegal si no se cumplen con ciertos procedimientos e incluso cuando los grupos logran sacar redes del mar, la normativa exige almacenarlas durante años por si aparece un supuesto dueño.

A pesar de los obstáculos, durante la actual administración del gobierno federal, que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum, los programas de rescate de lobos marinos han avanzado gracias a la cooperación entre organizaciones civiles, científicos, autoridades ambientales y fuerzas armadas.

Apenas el pasado 12 de enero,l a Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) firmó un convenio de concertación con Cabet Cultura y Ambiente, para el desarrollo de acciones en materia de investigación, conservación, conocimiento, capacitación, educación, protección, rescate y manejo de la vida silvestre.

La firma de este convenio se enmarcó en el décimo aniversario de una continua colaboración entre la Profepa y Cabet, a partir del primer desenmalle conjunto de un ejemplar de lobo marino, realizado en noviembre de 2015.

En estos 10 años ambas instituciones han logrado liberar de las redes y reintroducir a su ecosistema a 106 ejemplares de lobos. Destaca el hecho de que en 2025, se logró romper un récord anual en el desenmalle de lobos,

También se han desarrollado herramientas preventivas. Uno de los proyectos recientes es un dispositivo para que pescadores puedan liberar animales atrapados sin destruir sus redes.

La meta final, sin embargo, no es rescatar más lobos, sino evitar que se enreden.

“Creo que las políticas públicas, la difusión y el trabajo con pescadores pueden salvar mucho más lobos marinos que el desenmalle por sí solo”, sostiene Coria.

Valle añadió que otro factor clave es el papel que juegan los consumidores de productos del mar.

“Nosotros, como consumidores, tenemos la fuerza de un cambio”, aseguró. “No es lo mismo comprar un pez que se capturó con línea y anzuelo que uno que se sacó con redes”, recalca.

Los lobos marinos cumplen un papel ecológico clave como depredadores tope y como indicadores del estado de los ecosistemas. Cuando aparecen enmallados, también revelan fallas en la gestión pesquera.

En algunas colonias del Golfo de California, encontrar crías atrapadas puede indicar que se están utilizando redes en zonas donde están prohibidas, como el el póligono de protección de la vaquita marina, especie en peligro de extinción.

Esta situación obliga a mirar más allá de los rescates individuales y abordar el problema desde la regulación, la tecnología y el consumo, porque mientras las redes continúen perdiéndose en el mar, cada campaña de desenmalle será apenas una carrera contra el tiempo.

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