Los rezagos en educación
Mientras tanto se mantienen los problemas educativos que urgen atención, pero no se ha logrado concretar una política que realmente los resuelva.
Entre ellos destaca la falta de calidad de los aprendizajes, agravada por las clases a distancia durante la pandemia; la desigualdad, reflejada en escuelas equipadas en zonas ricas del país y en planteles sin los servicios básicos en comunidades de menos ingresos, además de la falta de inversión en formación docente.
“Venimos acarreando muchos problemas educativos ya de tiempo atrás que, reforma tras reforma, sexenio tras sexenio, no han cambiado. Eso ha impactado en los resultados educativos”, indica la investigadora Maldonado.
El ciclo escolar 2024-2025 registró la más baja cobertura en educación primaria desde 2006, con un porcentaje de 89.3%.
Este indicador mide qué porcentaje de la población en edad escolar realmente está matriculada en un nivel educativo específico. Mientras más baja es esa proporción, menos capacidad tiene un sistema escolar para atender la demanda.
Entre 2006 y 2021, la cobertura en primaria estuvo por arriba de 90%. A partir de 2022 disminuyó.
“Después de la pandemia perdimos muchos estudiantes y no se han recuperado, sobre todo a nivel medio superior, estos estudiantes que se fueron de la escuela”, explica la investigadora.
La cobertura más baja en bachillerato fue en 2006, con apenas 57.9% De ahí creció sostenidamente hasta alcanzar 81.3% en 2020 y luego disminuyó por debajo de 80% en los años de la emergencia sanitaria. El ciclo escolar pasado se posicionó en 80.6%, todavía lejos de los mejores tiempos.
Solo la cobertura en educación superior registra su mejor marca actualmente. Llegó a 45.1% en el año escolar anterior.