Los adolescentes son los mayores usuarios
El porcentaje de usuarios de cigarrillos electrónicos del estudio del Colmex se acerca a cifras de la Ensanut 2023. Esa encuesta estimó que 6.5% de la población utiliza vapeadores, sobre todo los adolescentes: 4.3% de las personas de 10 a 19 años los consume, igual que 2.2% de los mayores de 20 años.
La prohibición no ha podido contra las ventas online. De acuerdo con el estudio, los usuarios consiguen los vapeadores a través de redes sociales, en tiendas especializadas en tabaco o productos de vapeo en línea y en tiendas de conveniencia.
A casi tres años de la imposición normativa, que buscaba evitar que los adolescentes utilizaran los vapeadores, este grupo poblacional se mantiene como el mayor usuario.
Los jóvenes que los usan son más cada año, aunque las autoridades sanitarias mexicanas explican que los cigarrillos electrónicos son dañinos para la salud y que no son eficaces para dejar de fumar cigarros convencionales.
Incluso, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) analizó en 2022 el contenido de algunos vapeadores y halló 30 sustancias “altamente peligrosas al ser inhaladas” no declaradas en su empaque, como linalol, empleado como insecticida, y alcohol bencílico, usado en productos de limpieza.
El estudio del Colmex arrojó que 50% de los encuestados cree que los dispositivos alternativos de suministro de nicotina son igual de nocivos que los cigarrillos normales; 29% dijo que son más dañinos y 10% consideró que son menos nocivos.
Fuera del debate sobre si los vapeadores son mejores o no que los cigarros, lo que arrojan los indicadores es que existen usuarios y una demanda y mercado crecientes, señala Sempere.
“La falta de regulación es el peor escenario, porque no sabemos la calidad de lo que llega al mercado y no sabemos a quién llega, y no debería llegarle a menores”,
Jaime Sempere, profesor investigador en el Centro de Estudios Económicos del Colmex
Débil norma
El investigador explica otras consecuencias de la prohibición: no permite controlar qué dispositivos llegan al mercado, quiénes los fabrican, con qué estándares de calidad y seguridad y a quiénes les llegan.
Hasta ahora, los menores de edad continúan teniendo acceso a cigarrillos electrónicos, a pesar de que la Cofepris ha informado que mantiene “constante vigilancia en el país para identificar y sancionar establecimientos y máquinas expendedoras que comercializan vapeadores y similares”.
En mayo de 2023, un año después del decreto que prohíbe estos dispositivos, difundió que había asegurado más de 121,000 piezas en ese periodo.
No obstante, de los usuarios entrevistados en el estudio, 30% dijo que los e-cigarros y vapeadores están a la venta en las tiendas de México y que no perciben ningún tipo de restricción.
Además, 25% considera que la prohibición aumentó el comercio ilícito de tabaco y productos de nicotina en México.
“Este mercado es potencialmente ilegal y quizás la tendencia es a que sea más ilegal y a que quizás lo ocupen personas que no queremos que lo ocupen”, advierte Jaime Sempere.