Aunque el funcionario rechazó públicamente las acusaciones en su contra, anunció su renuncia, producto de lo que dijo que fue "una profunda reflexión y poniendo como prioridad mi compromiso con la transparencia y la legalidad".
El pasado 18 de febrero, Vania Pérez Morales, quien es la presidenta del Sistema Nacional Anticorrupción (SESNA) desde el pasado 7 de febrero, aseguró que este entramado institucional no había dado resultados contra la corrupción en favor de los ciudadanos y considera que sólo se ha simulado, por lo que tiene que relanzarse con una reestructura y nuevas leyes.
Desde entonces, Pérez Morales confirmó que fue solicitada la renuncia al secretario técnico de dicho organismo, por posibles irregularidades en torno a su gestión observadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y otras instancias internas.
Detalló que luego de que según reportes de auditorías sobre trabajos inconclusos y posibles malos manejos en la gestión de dicho funcionario, los integrantes del Comité Coordinador de la SESNA solicitaron su renuncia.
Pérez Morales acusó así que Moreno Herrera hizo un uso constante de la imagen pública del SESNA para un beneficio personal, así como varios viajes realizados con este mismo fin.
Tras hacerse pública la decisión de que dejará el cargo, Moreno Herrera confirmó que la presidenta le pidió la renuncia, pero aseguró que no la concedió pues el único órgano que dijo, tenía la facultad para pedirle su salida es el Órgano de Gobierno del SESNA en una sesión oficial donde esto sea sometido a votación.
Fue así que en medio de estos señalamientos finalmente el pasado 25 de febrero, a través de una carta, Moreno Herrera detalló que el Órgano de Gobierno de la SESNA aceptó su renuncia y justificó que la misma “no resulta de las circunstancias que, como señala la ley, ameritan la conclusión anticipada” de su responsabilidad.