Entre ellos que los recursos estarán en papel, pero no están garantizados ya que se aprobó que “estarán sujetos a disponibilidad presupuestal” y además anticiparon posibles conflictos en tratados internacionales.
La propuesta de nueva ley fue propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum apenas el 12 de marzo y cuando entre en vigor abrogará la ley en la materia, de 1992.
En su contenido destaca la creación del programa de Fomento al Cine Mexicano (FOCINE), que será administrado por el Instituto Mexicano del Cine (IMCINE) con recursos fiscales determinados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Con la aprobación de apoyos se pretende resarcir la ausencia de respaldo financiero a las creaciones nacionales, pues el expresidente Andrés Manuel López Obrador ordenó vía decreto la extinción del Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (Fidecine) en 2019-2020.
También se busca acatar una sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), misma que en 2023 declaró que fue inconstitucional la eliminación de ese Fideicomiso, se violó el derecho a la cultura y el principio de reserva de ley pues era facultad exclusiva del Poder Legislativo.
Regulación de obras en plataformas digitales
La minuta avalada prevé la obligación de las plataformas digitales de video bajo demanda a ofrecer secciones relevantes y permanentes para difundir obras mexicanas en su catálogo.
Se reconocen los derechos de autores, intérpretes, y participantes, con obligación de cumplir leyes laborales, de derechos de autor y ética en uso de inteligencia artificial.
Se establece que las obras producidas por mexicanos o en coproducciones internacionales, tendrán al menos 20% de derechos patrimoniales mexicanos y deberá tener equilibrio en personal creativo, técnico; los derechos serán susceptibles de reducción a 10%, si es de interés cultural con mayoría mexicana en roles clave.
“El doblaje debe realizarse por artistas, intérpretes profesionales” e indica que las obras transmitidas digitalmente deben clasificarse para proteger a las infancias
La ley amplía su ámbito a obras audiovisuales, como series narrativas, excluyendo noticieros, entretenimiento, deportes y publicidad, distinguiendo plataformas sin responsabilidad editorial.
En cuanto a las salas de exhibición se establece una cuota mínima de 10% del tiempo total de exhibición para obras nacionales, semanalmente.
También prevé que deben establecerse horarios equitativos y un mínimo de 14 días de exhibición, el doble de los siete días que existen en la ley vigente y establece que habrá fomento a espacios alternativos, con al menos 30% de exhibición nacional, mediante estímulos para adecuación y equipamiento.
Las alertas sobre la nueva ley
En la discusión, la oposición explicó que si bien respaldan la creación de la nueva ley, no hay certeza de su cumplimiento.
Hoy “se corrige la tendencia del desprecio de la cultura que marcó el gobierno anterior, el primer gobierno de Monera, que sistemáticamente redujo dinero para la cultura y donde los apoyos al cine dieron drásticas reducciones”, expuso el diputado Gibrán Ramírez, de Movimiento Ciudadano.
Sin embargo añadió: “nos preocupa que como muchas otras disposiciones de ley, esta progresividad (de recursos) no se vea reflejada año con año en el presupuesto o se diga que se está realizando únicamente porque se ajusta por inflación (...) a la hora del presupuesto se hacen trampas para contar como apoyos, cosas que no necesariamente lo son”.