Con un “Plan B”, sugerido por la presidenta en su conferencia el 4 de marzo, se pueden hacer cambios en la forma de elección de diputados plurinominales, hacer recortes al Instituto Nacional Electoral (INE), modificar los mecanismos de fiscalización y regular el uso de inteligencia artificial en las campañas, sin necesidad de los aliados.
A diferencia de la reforma constitucional, Morena sí cuenta con la mayoría absoluta tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado –la mitad más uno de los legisladores– para aprobar reformas a leyes secundarias.
Antes de la votación que "enterró" la propuesta por la presidenta Sheinbaum, el coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, avizoró el futuro de la reforma y advirtió que no van a claudicar.
“Una vez que se rechace, comenzaremos a construir el 'plan B' de la reforma electoral, porque no desmayemos, no vamos a rendirnos, no vamos a claudicar”, aseveró.
Aliados dispuestos a apoyar temas consensados
El coordinador de los diputados del PT, Reginaldo Sandoval, expuso que su bancada apoyaría temas relativos a la democracia participativa, como las consultas en distintos niveles de gobierno, pero no acompañaría temas que impulsó la presidenta a nivel constitucional como el financiamiento a partidos y los cambios a la integración de las cámaras del Congreso.
Incluso consideró que el PT no respaldará una propuesta que afecte el presupuesto que tiene el Instituto Nacional Electoral (INE) para organizar las elecciones.
“Nosotros también queremos órganos autónomos que se han ganado la credibilidad y esa credibilidad es la que nos tiene ahora, a pesar de que estamos haciendo una revolución profunda, hay estabilidad. Entonces, ¿para qué la quieres desbaratar o para qué la quieres descomponer quitándole presupuesto?”, señaló.
El líder petista planteó que si son consultados podrían considerar algunas propuestas. “Si vendría un plan B consensado, platicado, pues no hay duda que lo acompañaríamos”, sostuvo.