Los planes se anuncian; el territorio se recupera con instituciones que permanezcan después de que se apaguen las cámaras.
Enjambre: golpe real, alcance mínimo
El Operativo Enjambre podría ser y no cosmético.
Atacar la unión entre autoridad local y crimen golpea el nervio correcto: sin presidencia municipal, tesorería y policía, ningún grupo cobra piso a escala.
Según García Harfuch, acumula 111 funcionarios detenidos entre octubre de 2024 y agosto de 2026, y el 3 de octubre cayó el alcalde de Suchiapa, Chiapas, junto con mandos policiales.
Pero el propio análisis de Reforma fija la escala: los 14 alcaldes detenidos gobernaban municipios que suman 6,596 kilómetros cuadrados y 625,000 habitantes, apenas la tercera parte de lo que dominan Los Ardillos y La Familia Michoacana en Guerrero.
Es la aritmética de la insuficiencia.
Hay más. Detener no es condenar ni desmantelar.
Sin sentencias, sin congelamiento de patrimonio y sin reconstrucción de la policía local, quien sustituye al alcalde detenido hereda el mismo pacto. Es poda, no raíz.
Y hay una paradoja: el estudio coloca a Puebla en el lado institucional, pero en septiembre fueron detenidos los alcaldes de Esperanza y Tepeyahualco, presuntamente ligados a Los Zúñiga según el reporte federal.
Si hasta el estado "recuperado" produce presidentes municipales señalados, la clasificación por entidad oculta más de lo que revela.
Importa también la selectividad.
Harfuch ha señalado que los detenidos pertenecen a distintas entidades y partidos; en Puebla cayeron un alcalde de Morena y uno de Movimiento Ciudadano. Su servidor en otra columna señaló claramente que si es selectivo y electorero.
La pluralidad es lo que le daría legitimidad a la estrategia.
Lo que sí funciona
Quien ha trabajado en corporaciones municipales sabe que el territorio se pierde primero en la esquina, no en el discurso. Propongo cuatro cosas concretas.
a) Una medición oficial por municipio, con metodología pública validada por el INEGI y la academia, que mida extorsión, cuotas, retenes y ausencia policial. Sin ese termómetro, cada quien discutirá con su propio mapa.
b) Operativo Enjambre pase de personas a estructuras. Que persiga patrimonio, con la Unidad de Inteligencia Financiera, y que publique cuántas detenciones terminan en vinculación a proceso y en sentencia. Hoy el indicador estrella es el número de detenidos; debería ser el número de redes desarticuladas.
c) Reconstruir la policía municipal con servicio profesional de carrera, salarios dignos, control de confianza creíble y mandos con continuidad. Una policía local capacitada es el primer filtro de gobernanza; una infiltrada es la puerta de entrada de la cuota.
d) Proteger a alcaldes y autoridades locales antes de que los maten o los compren. Un presidente municipal sin escolta, sin inteligencia y sin respaldo estatal solo tiene dos opciones, y ninguna es institucional.
¿A quién creerle?
A nadie por fe.
Al estudio, con reservas metodológicas; al gobierno, cuando abra sus datos.
La credibilidad en seguridad no se decreta en una conferencia: se construye con cifras que otro pueda refutar.
Un Estado que teme al mapa ajeno no domina el territorio; uno que lo domina publica el suyo. Mientras tanto, el ciudadano sigue esperando datos.
*Alberto Guerrero Baena es consultor especializado en Política de Seguridad, Policía y Movimientos Sociales, además de titular de la Escuela de Seguridad Pública y Política Criminal del Instituto Latinoamericano de Estudios Estratégicos, así como exfuncionario de Seguridad Municipal y Estatal. Puedes escucharlo con su análisis en Políticas de Seguridad los martes a las 5:25 hrs y los miércoles a las 18:20 hrs en MVS Noticias, en el 102.5 FM de la Ciudad de México. Escríbele a albertobaenamx@gmail.com y síguelo en redes sociales como @guerrerobaenamx
Nota editorial: Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.