Tampoco parecen ver la impunidad de muchas autoridades de seguridad, ante crecientes violaciones al marco legal, como las excesivas detenciones de ICE, incluso asesinando personas al amparo de la política migratoria, a pesar de que muchas de esas personas son ciudadanas legales.
No ven cómo la actual administración trumpiana ha marginado totalmente a su poder legislativo, abusando de las facultades del ejecutivo, e ignorando cualquier posible función de vigilancia o contrapeso ante un congreso con mayoría republicana.
Ni se percatan de que el actual gobierno de EUA es aún más displicente con su sector empresarial que lo que muchos acusan del gobierno en México. Hay un distanciamiento histórico, casi rompimiento, entre el empresariado y las autoridades de aquel país.
Y aquellos ingenuos en México que desean una invasión de EUA, además de aplicarles el señalamiento 4Tista de traición a la patria, no han visto han visto los ejemplos recientes de Venezuela o Irán, donde lejos de salvarlos están perpetuando sus sistemas autoritarios.
No se está entendiendo a nuestro vecino del norte, su profunda crisis democrática e institucional, y el inusitado nivel de cinismo de su actual gobierno, por estar tan enojados con la 4T.
Lo que realmente es incomprensible de esos ingenuos en México es ¿por qué esperamos que EUA nos salve? ¿Por qué no, mejor, asumimos que no estamos a la altura de los retos de México y empezamos a hacer lo que nos corresponde para recuperar el rumbo?
O no hay un interés genuino, o se tienen demasiados intereses, o simplemente es más fácil fantasear que hacer. Mientras tanto, seguiremos en caída libre.
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