En línea con lo que Martin ha declarado sobre que el reporte no estaba listo, al ver el documento publicado se aprecian secciones incompletas, y se pueden leer múltiples anotaciones y comentarios, muchos de los cuáles señalan datos incorrectos o información no verificada, restando credibilidad.
Al leer el documento, se aprecia que está lleno de salidas fáciles. Si bien señala algunos puntos importantes, como el hecho de que desde el momento que ganó Obama en 2008, el partido ha perdido muchos espacios en los tres niveles de gobierno de manera consistente, no hace un análisis de por qué se han perdido.
El documento menciona en algunas ocasiones que el partido demócrata ha ido perdiendo confianza ciudadana por no haberse sabido comunicar con sus votantes. Pero habla de manera superficial de mensajes y narrativa equivocados, sin realmente analizar por qué han sido equivocados.
Respecto de la campaña presidencial de 2024, como principales errores señala que la Casa Blanca no posicionó bien a Kamala Harris durante la administración, o que los Demócratas no atacaron con suficiente fuerza a Trump, o que no hubo un “sano” distanciamiento con Biden; entre otros.
Como si el problema de fondo no hubiera sido que Harris nunca fue una figura suficientemente sólida ni preparada; o como si la estrategia de ataque hubiera sido exitosa en algún caso importante; o como si Harris se hubiera podido distanciar de un gobierno al cual perteneció cuatro años.
En ninguna parte del reporte se ve una reflexión realmente profunda de los problemas, no solo de la Administración Biden-Harris que ciertamente eran demasiados, sino del partido Demócrata en sí. Su pérdida no fue solo por el pésimo gobierno de Biden, sino por problemas que arrastraban, al menos, desde Obama.
No hay un reconocimiento ni reflexión sobre cómo, de acuerdo con muchos ex votantes del partido, tanto los gobiernos de Obama, como de varios gobernadores, y por supuesto Biden-Harris, nunca les cumplieron sus promesas, generando desconfianza, enojo y hartazgo.
El documento menciona, atinadamente, que el pensamiento negacionista del partido sobre la realidad, le ha impedido buscar rendición de cuentas sobre sus actos, y hacer los cambios necesarios para cumplir las promesas hechas. Pero ni siquiera menciona o identifica los principales errores.