En el plano económico, la afrenta clara a EU, en plena negociación arancelaria y del TMEC, está parando la ya de por sí débil inversión en el país, en medio de una gran vulnerabilidad de las finanzas públicas y una economía en declive por las malas decisiones durante el sexenio de AMLO.
A los inversionistas les preocupa sobre manera que, con esta narrativa equivocada, se ponga en riesgo la posibilidad de lograr una reducción arancelaria y, sobre todo, de alcanzar un acuerdo en el TMEC que permita a México recuperar su competitividad y garantizar acceso preferencial a EU.
Esto nos lleva a la relación bilateral. Es claro que el diálogo con EU atraviesa la etapa de mayor incertidumbre desde que tuvimos los problemas bélicos del Siglo XIX. Hoy, ellos tienen un gobierno atropellado y voluntarioso, con decisiones unipersonales alejadas del sentido común tradicional.
En este entorno, ante un presidente de EU de piel demasiado sensible que ha usado a México como arma política y electoral, se antoja poco estratégico confrontarlos en materia de seguridad, particularmente en temas en los que México no puede demostrar tener la razón.
El esfuerzo atinado por más de un año de la presidenta para administrar la relación con el menor riesgo posible, se está echando por la borda. Y el gobierno no parece entender las señales crecientes de EU ante la afrenta, como la confirmación de que hay muchos más políticos en su mira.
Pero lo más preocupante en todo este contexto, es que a la presidenta se le ve entre sola y mal acompañada. Sola porque no parece haber quien la esté guiando y asesorando, alguien capaz de entender el contexto y hacérselo ver.
Y mal acompañada en dos frentes cruciales. Por un lado, un partido completamente desorganizado que poca o nula lealtad le muestra a la presidenta, cometiendo errores garrafales básicos que le van restando imagen, le abren riesgos electorales y la distraen de los temas importantes, como gobernar.
Por otro lado, y más preocupante aún, su mentor AMLO, que lejos de mantenerse al margen, sintió la necesidad urgente de demostrar que sigue vigente y mantiene influencia sobre ella. El ejemplo perfecto es la vergonzosa carta contra Trump, eso sí, con una sofisticada cita a Calle 13, que solo confirmó que él le dio línea a la Presidenta para el 31 de mayo.
Y mientras tanto, en 3 días arranca el Mundial, y por más circo que sea, difícilmente logrará distraer la atención ante tantos frentes abiertos que pudieron controlarse, de haber capacidad política.
_____
Nota del editor: Las opiniones de este artículo son responsabilidad única del autor.