4 y 5. Privacidad y respeto: No indagar en la vida privada (estado civil, religión) ni solicitar información médica o pruebas de embarazo.
6. Transparencia: Informar con claridad sobre el proceso, plazos y notificar a las personas no seleccionadas.
7, 8 y 9. Acción afirmativa: Promover activamente la contratación de mujeres, jóvenes y otros grupos subrepresentados.
10. Cumplimiento legal: Garantizar el pleno respeto a los derechos laborales, un cimiento innegociable.
Estos puntos son sencillos, pero enfrentan prácticas profundamente arraigadas. Un peligro adicional es el uso de IA en los primeros filtros. Si no se gestiona con cuidado, la IA no hará más que replicar y amplificar los prejuicios y prácticas excluyentes con los que fue alimentada.
Un llamado a la acción: empresas con la juventud
La invitación para el sector empresarial es clara y urgente. Necesitamos más "Empresas con la Juventud" que se comprometan con tres acciones:
1. No discriminar: Adoptar y aplicar el Decálogo.
2. Abrir espacios: Generar oportunidades de primer empleo y prácticas laborales para jóvenes.
3. Invertir en formación: Apostar por el desarrollo de habilidades, tanto técnicas como socioemocionales (las llamadas "blandas"), que son el verdadero núcleo de la empleabilidad.
La decisión está en sus manos. Contratar con la mente abierta y sin prejuicios no es solo cumplir la ley, es la forma más inteligente de encontrar el talento que las empresas necesitan. Visite: jovenescontrabajodigno.mx
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Nota del editor: Rogelio Gómez Hermosillo es Presidente Ejecutivo de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.