Publicidad
Publicidad

Excluidas por cuidar

Mientras las mujeres dedican en promedio 42 horas a estas tareas, los hombres dedicamos menos de la mitad: 20. Incluso con actividad económica remunerada, la brecha persiste.
vie 06 marzo 2026 06:06 AM
Mujeres deben recibir pago por doble jornada laboral tras un divorcio
Hay 55.6 millones de personas que requieren cuidados: 10.3 millones son menores de 5 años, 25.4 millones tienen entre 6 y 17 años, 17 millones son mayores de 60 y 5.6 millones tienen discapacidad o dependencia, apunta Rogelio Gómez Hermosillo. (Claudio Cruz/AFP)

Este #8M, Día Internacional de las Mujeres, entiendo que una exigencia es la igualdad sustantiva. Una de las principales barreras para ello es la distribución desigual de las labores de cuidado del hogar y de personas que produce exclusión laboral.

Mientras las mujeres dedican en promedio 42 horas a estas tareas, los hombres dedicamos menos de la mitad: 20. Incluso con actividad económica remunerada, la brecha persiste: las mujeres con trabajo de tiempo completo (40+ horas semanales) destinan 35 horas al cuidado, y aquellas con jornadas menores, 42.5.

Publicidad

Las tareas más desiguales en distribución del cuidado del hogar son la preparación de alimentos (13 hrs mujeres vs 4.7 hrs hombres), limpieza de la vivienda (9.5 vs 4.7) y cuidado de la ropa (4.1 vs 1.9). Las más equilibradas son las compras (2.6 vs 2.3) y la gestión de pagos y trámites (2 hrs parejo). La única donde los hombres lideran es el mantenimiento o arreglos menores en la vivienda o los enseres, aunque la diferencia es sólo de media hora (1.4 vs 1.9).

El tiempo de cuidado a personas también duplica la diferencia en la carga: 10.3 hrs ellas, 4.8 ellos. (Datos de la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo – ENUT 2024).

El valor económico de este trabajo no remunerado equivale al 26.3% del PIB en 2023. Las mujeres aportan 71 de cada 100 pesos de ese valor, estimado en 8.4 billones de pesos. En promedio, cada mujer genera un valor de casi 7,250 pesos al mes en estas tareas. (Cuentas Nacionales 2023, INEGI).

Su redistribución es indispensable, pero también su reconocimiento y la inversión pública para una reorganización institucional del cuidado.

La exclusión laboral es el resultado de la distribución desigual del cuidado entre hombres y mujeres, pero sobre todo entre lo público y lo privado. La carencia de ingreso propio resultado de la exclusión femenina reduce su autonomía y genera asimetrías que están en la raíz de la violencia y la discriminación.

El “Panorama Laboral no. 2” de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza muestra que las mujeres son el 80% de la población excluida: por cada hombre en exclusión, hay cuatro mujeres. La razón principal es no poder buscar trabajo por realizar labores de cuidado: de 14.7 millones en esa situación, 14 millones (95%) son mujeres.

Desde las campañas de 2024, la necesidad de un sistema nacional de cuidados (SNC) fue un consenso, es un compromiso del actual gobierno. Su contenido es sustancial, pues muchas confusiones complican el panorama. Si bien el SNC tiene diversas aristas, su columna vertebral es la expansión de servicios públicos de cuidado, suficientes, accesibles, asequibles y de calidad, con diversas modalidades.

Publicidad

Sin embargo, aún no hay avance sustancial. La meta del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 es irrisoria. Seguramente es un error y estoy casi seguro que la Presidenta Sheinbaum la desconoce: el indicador T1.2.1 propone aumentar de 91,836 establecimientos de cuidado en 2024 a 92,152 en 2030. Es decir, 316 establecimientos en seis años. Esta meta considera la suma de establecimientos no solo federales, sino de los tres órdenes de gobierno, además de privados y sociales. Y suma estancias infantiles, escuelas de preescolar y primaria (sin considerar si tienen o no horario ampliado), centros de día para personas mayores y de atención a discapacitados.

La necesidad es mayúscula y la carga del cuidado recae en los hogares como asunto privado y en las mujeres, como “obligación natural”.

Hay 55.6 millones de personas que requieren cuidados: 10.3 millones son menores de 5 años, 25.4 millones tienen entre 6 y 17 años, 17 millones son mayores de 60 y 5.6 millones tienen discapacidad o dependencia.

El déficit de servicios es enorme: 91.5% de menores de 2 años y 99% de personas con discapacidad no asisten a un centro infantil o especial. Solo 5% de niños y niños de 6 a 17 años acuden a escuelas de horario ampliado.

El círculo de la exclusión se cierra porque la persona cuidadora principal casi siempre es mujer: 96% para menores de 5 años, 90% para niñas y niños de 6 a 17, 80% para personas con discapacidad y 67% para personas mayores. (Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados – ENASIC 2022).

El presupuesto requerido para expandir los servicios a fin de avanzar sustancialmente en la redistribución del cuidado entre lo público y lo privado, entre mujeres y hombres, es una inversión que se recupera en el corto plazo por la incorporación económica de las mujeres, como es su derecho.

Publicidad

_____

Nota del editor: Rogelio Gómez Hermosillo es Presidente Ejecutivo de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.

Newsletter

Los hechos que a la sociedad mexicana nos interesan.

Publicidad

MGID recomienda

Publicidad