Estrategia de captura sin desmantelamiento: el vacío de poder
Una vulnerabilidad evidente es que se extrajeron los símbolos del poder, pero no sus estructuras. Delcy Rodríguez permanece en posiciones de influencia, y Trump dialoga con actores del régimen anterior. Esto presenta el dilema clásico: ¿es más peligroso un régimen descabezado pero con instituciones intactas, o un vacío total que permite lucha entre facciones militares?
Cuando Estados Unidos capturó al General Noriega en Panamá (1989), la Operación Causa Justa devastó infraestructura civil, causó miles de muertes, y dejó el país en caos prolongado. La lección fue que sin estrategia clara para llenar el vacío institucional, las capturas militares generan inestabilidad duradera. En Venezuela, Estados Unidos intenta una aproximación diferente: mantener interlocutores dentro de estructuras chavistas para facilitar una "transición ordenada". Esto es pragmático pero moralmente ambiguo. ¿Se están negociando impunidades? ¿Qué garantías hay de que los perpetradores de crímenes de lesa humanidad enfrentarán justicia?
Negociaciones, colaboración y el síndrome de la inmunidad negociada
La historia muestra un patrón inquietante: a mayor nivel de criminalidad, mayor es la tentación de ofrecer reducción de condenas a cambio de información. Cuando Carlos Lehder fue capturado, negoció 55 años en lugar de cadena perpetua a cambio de testificar contra Escobar. Estos acuerdos fueron presentados como victorias de justicia, pero permitieron que arquitectos del narcotráfico disfrutaran vidas relativamente cómodas.
¿Hay posibilidades de que Maduro negocie cooperación? Las acusaciones incluyen vínculos documentados con el Tren de Aragua, el Cártel de los Soles, y redes de financiamiento conectadas con actores políticos mexicanos. Un Maduro cooperador podría revelar conexiones que desestabilizarían gobiernos locales en toda la región, dando a Trump incentivo poderoso para ofrecer un trato: reducción de condena a cambio de inteligencia sobre redes hemisféricas de crimen organizado.
El peligro es evidente.
Si Maduro acepta acuerdo de testigo protegido, podría terminar en libertad condicional en una década. Sus subordinados permanecerían libres en Venezuela, tejiendo nuevas redes de poder. La justicia se convertiría en espectáculo donde el pez grande negocia mientras los peces pequeños cargan con consecuencias.
El precedente de Noriega: captura, encarcelamiento y consecuencias
Noriega fue capturado en 1989 después de que Estados Unidos bombardeara Panamá, causando 3,000 a 4,000 muertes civiles. Fue juzgado en Miami por narcotráfico y condenado a 40 años. El caso enseña cuatro lecciones incómodas:
Primero, la operación devastó infraestructura sin resolver el narcotráfico. Después de Noriega, el tráfico de drogas en Panamá se multiplicó; las organizaciones simplemente se reorganizaron.
Segundo, Noriega fue condenado por crímenes cometidos mientras era aliado de Estados Unidos. La CIA lo utilizó extensamente en Nicaragua durante los 80. El juicio borró ese legado comprometedor.
Tercero, garantías sobre derechos fueron constantemente violadas. Noriega fue mantenido en confinamiento solitario durante años; su acceso a abogados fue limitado.
Cuarto, la captura no mejoró gobernanza de Panamá. Aunque restauró república nominalmente democrática, la corrupción y presencia de cárteles mexicanos continuaron. Hoy, Panamá es corredor estratégico para narcotráfico global.
¿Se repetirá este patrón en Venezuela? Es probable. La captura no desmantelará redes criminales que enredaron al Estado. Los militares que toleraron narcotráfico permanecerán. Las élites civiles que se enriquecieron buscarán reacomodarse.
Advertencias para México: el riesgo de los narcogobiernos
Para México, la captura de Maduro es advertencia crítica. Durante 20 años, México ha experimentado corrupción sistemática que capturó instituciones a nivel federal, estatal y municipal. Los narcogobiernos no son aberración sino característica estructural.
La lección de Maduro es que Estados Unidos interviene militarmente cuando determina que un régimen cruzó umbrales: narcotráfico de gran escala, hostilidad hacia Washington, y riesgo de contagio regional.
¿Cuál es el umbral para México?
Actualmente, México no enfrenta amenaza inmediata porque mantiene relaciones formales con Estados Unidos y coopera en seguridad. Pero esta alianza es frágil.
El riesgo real es erosión gradual de soberanía. México podría enfrentar presiones crecientes para permitir operaciones de fuerzas especiales estadounidenses dentro de territorio mexicano. Si Maduro coopera y revela nombres de cómplices políticos mexicanos, el efecto en cascada podría ser significativo. Se sabe que funcionarios en el Estado de México, Michoacán, Sinaloa y Tamaulipas recibieron financiamiento de redes venezolanas de drogas.
Una cooperación de Maduro podría abrir investigaciones que desestabilicen gobiernos locales.