Publicidad
Publicidad

Campos de exterminio

El simple hecho de que tengamos un lugar en que se está privando de la libertad, y en muchos casos de la vida, es como para que el escándalo nacional (e internacional) no cese ni un segundo.
mié 02 abril 2025 06:03 AM
rancho izaguirre
Las personas que ingresaban al Rancho Izaguirre eran adiestrados durante al menos un mes en el uso de armas. Después los obligan a trabajar para el crimen organizado.

Querer es poder. El grave problema en la vida es que a veces se quiere y no se puede, o en otras ocasiones se puede, pero no se quiere. No es un trabalenguas. Es la forma de explicar lo que está sucediendo en el país, particularmente en temas de seguridad y justicia. El tema es obligado porque a la luz de los hallazgos y acontecimientos en Teuchitlán, Jalisco, la reflexión se tiene que hacer para no caer en las simulaciones y demagogia. Morena ha acumulado mucho poder en los últimos años y particularmente en los últimos meses, por lo que si no logra resultados es porque no quiere.

Publicidad

El simple hecho de que tengamos un lugar en que se está privando de la libertad, y en muchos casos de la vida, es como para que el escándalo nacional (e internacional) no cesare ni un segundo. Pero las autoridades responsables de los tres niveles de gobierno lo único que han hecho es aventarse la papa caliente, mostrando una enorme indolencia e insensatez. En el colmo de la falta de orden, varios de ellos, incluyendo la presidenta Sheinbaum, el fiscal general Gertz, y el secretario García Harfuch, optaron por defender el caso diciendo que no hay evidencias de un campo de exterminio, aunque sí reconocen que se privó de la vida a distintas personas (como si entonces el exterminio depende del número de personas a quienes maten). No contentos con ello, y faltando a cualquier lógica legal, decidieron destruir la evidencia en el sitio promoviendo una visita con grado turístico a reporteros para luego utilizarlos como testigos de que ahí no había nada adverso. Una canallada y la forma más vil de inhibir real justicia.

La tragedia no para ahí. Existen en el país madres buscadoras. Eso en sí mismo suena a una tragedia descomunal. Es inaceptable que haya tal nivel de violencia y de destrucción institucional que ya sean miles las personas que deban dedicarse a la búsqueda de sus seres queridos porque los mismos fueron desparecidos y las autoridades no pueden detener los delitos, procesar a los responsables, y ni siquiera encontrar a las personas que fueron desaparecidas (con vida o no).

De hecho, en un intento absurdo y desesperado de aparentar alguna mejoría, a lo que han recurrido desde el sexenio pasado es a contaminar las bases de datos entre homicidios dolosos y desaparecidos – han hecho que los homicidios bajen artificialmente catalogando a muchos decesos como desaparecidos.

Hoy en México estamos en una ola de violencia y desesperación debido a errores acumulados por varios sexenios, pero en ninguno como el anterior es que las pifias tomaron otro matiz. Bajo la dinámica de “abrazos, no balazos” lo que sucedió en los hechos fue que se normalizó la convivencia con la delincuencia organizada, pasando la autoridad a ser un cómplice de lo que los delincuentes decidieran hacer. Esa tolerancia provocó que no solamente no mejoraran los índices de violencia e impunidad, sino que de hecho se multiplicaron por encima de los rangos ya de por sí malos de los anteriores periodos, en particular a partir de 2006.

El haber abierto las puertas para que la delincuencia se hiciera del control de grandes tramos de territorio y enormes segmentos de capacidad económica, hoy nos tiene a la población contra la pared por la violencia y abusos derivados, a las autoridades en gran medida como sus cómplices, y a los encargados de la seguridad y justicia como meros testigos del desastre. Una locura como se le vea, en particular porque después de mucho insistir en querer llegar al poder, porque en teoría sabían cómo gobernar, no solamente no lo hacen, sino que han catapultado al país a su peor crisis institucional. Por si fuera poco, además son incapaces de reconocer errores pues todo es culpa del pasado. Ellos son grandes en excusas y evasivas, jamás responsables de sus acciones y omisiones. Populistas de texto y por médula ósea.

Pero por sobre todo es indispensable destacar que en el país el caso de Teuchitlán no está aislado. Hay registradas en México datos de más de 7,000 fosas clandestinas conforme lo han reportado organizaciones de la sociedad civil, y eso inequívocamente quiere decir que hay cientos de lugares donde ese número de decesos se ha producido y proliferado. Es una dinámica de lesa humanidad, pero que además lo mismo se puede decir de todos los que en cualquier momento y desde cualquier puesto de gobierno no han hecho lo necesario para evitar todos estos sucesos de enorme impacto e indeseables consecuencias.

A todas las víctimas nos debemos en solidaridad y entrega, incluyendo a las madres buscadoras que llevan a cabo una tarea simplemente del mayor impacto y humanidad posible. No podemos ser eco de la indolencia de las autoridades, a las que parece no importarles en lo más mínimo lo que son y significan las víctimas. Con su displicencia y negación los victimizan de nueva cuenta. Un círculo de dolor interminable. Un mensaje de indiferencia tóxica.

En esta entrega hicimos referencia al término de campos de exterminio en plural, y lo hicimos en dos sentidos. El primero es lo que arriba dijimos ya sobre el hecho de que hay múltiples sitios en los que a personas se les ha privado de la vida por el simple hecho de que bandas de la delincuencia organizada se sienten con la absoluta libertad de hacerlo con impunidad. Pero lo segundo es que no podemos pasar por alto que Morena se ha encargado de generar muchos otros campos de exterminio. Nos referimos, entre otros, a todo lo que se ha hecho en cuanto a dar muerte a libertades e instituciones, provocando así un deceso múltiple y de impacto fúnebre.

Los campos de exterminio han incluido ejemplos tan relevantes como lo relativo al Seguro Popular en que incluso a su reemplazo, el INSABI, se les dio sepultura, provocando un colapso en el funcionamiento de las instituciones de salud, el desabasto crónico de medicamentos, y la desatención de miles de enfermos que simplemente se ha dejado a su suerte.

Otra zona de perecimiento es el educativo en que se hizo a un lado a la reforma estructural que se concentraba en la calidad de la impartición a jóvenes y que se reemplazó por un tema de destrucción ideológica y de dar a los sindicatos pleno poder para no avalar la mejoría de los niveles de educación en el país. Seguimos con el tema energético en que se exterminó la posibilidad de que en México hubiera energía limpia y barata, y en su lugar se condenó al país a utilizar fuentes contaminantes y caras, haciendo que las empresas del estado dejaren de ser visualizadas como productivas y en su lugar retornar a ser paquidermos enfermos, burocratizados, y deficitarios.

Mención especial merece la muerte del INAI y lo que era un pleno derecho ciudadano de acceso a la información pública gubernamental. Con desprecio por la ciudadanía ahora pasa la facultad de divulgar la información al propio gobierno, diluyendo el derecho ciudadano al convertir a la agencia de reemplazo como una con un manifiesto conflicto de interés al convertirse en juez y parte. Finalmente, no podemos dejar de señalar el proceso de exterminio del poder judicial.

Sobre todo porque aunque como ya lo hemos explicado en varias ocasiones, dicho impulso arranca en función de un proceso de revancha contra quienes detuvieron múltiples abusos del anterior Presidente, y ahora estamos viendo cómo se promueve con toda saña la extinción de los titulares de los distintos niveles de juzgadores a nivel federal y local. La puntilla a dicho proceso lo constituye la absurda e inviable elección programada para el domingo 1 de junio próximo en que se completará la simulación y el teatro de democratización inexistente. Puro ruido para encubrir el golpe de estado subyacente. Una canallada histórica.

Por ello podemos afirmar sin temor a equivocarnos que en nuestra querida nación estamos viendo un cementerio muy amplio, y no por cuestiones fortuitas, sino por gobernantes pertenecientes al partido en el poder que como viles piromaníacos se han encargado de prender un enorme número de sitios con fuegos que lo consumen todo. La complicidad con los sectores delincuenciales, ya no son solamente anecdóticos, sino materia de reclamos puntuales por parte del gobierno de Estados Unidos. Es un hecho que le corresponde a la ciudadanía, al pueblo en general, ser los que rescaten de la debacle a México, y para ello hay que buscar que seamos los bomberos que apaguemos toda esa combustión.

El proceso tiene que pasar por ejercer nuestros derechos electorales y cada vez que podamos votar para castigar a quienes no cumplen su papel y mayor daño realizan. De no hacerlo el número, impacto y cobertura de los campos de exterminio seguirán creciendo hasta que ya no haya más que impactar y reclamar. Provocar que la ciudadanía se sienta cómoda con fuerzas políticas innovadoras es clave para salir del marasmo actual en que no se advierte una salida sencilla de los enormes problemas vistos en la nación. Al tiempo.

Publicidad

P.D.1. El trabajo del Centro de Estudios Espinosa Yglesias sobre la cancelación del aeropuerto de Texcoco no tiene desperdicio alguno. Es un material que toda persona interesada en entender bien lo que sucedió en este caso debe ver con sumo cuidado. La calidad del material en forma y fondo revela un trabajo simplemente excelso. Nuestra felicitación a Enrique Cárdenas y todo el equipo del CEEY. Se puede ver en: https://ceey.org.mx/

P.D. 2. La condena contra el ex Rector Graue y el ex Director de la FES Aragón por haber denunciado el caso de plagio de la Sra. Yasmín es simplemente escandaloso. Pocas veces se ha visto una situación más absurda en que en una sentencia se castigue a quienes actuaron para buscar el castigo a quien manifiestamente violentó la ley, la ética y el honor. Una dosis de lo que viene cuando se permite que haya jueces que respondan a consignas e influyentismo. Esperemos que en las fases de impugnación se corrija este adefesio judicial.

P.D.3. La exoneración derivada de lo que se resolvió en la Cámara de Diputados para que no pierda el fuero el presunto delincuente Cuauhtémoc Blanco es una señal gravísima de como pesa más en el país la lealtad al gobierno que la comisión de delitos. Pero además el que en los hechos la agenda de protección a mujeres ha sido pisoteada por Morena y sus satélites. Un desastre cuando se dijo que con la presidenta Sheinbaum llegaron todas, pero estamos averiguando día a día que muchas no llegaron ni llegarán.

P.D.4. La guerra comercial que ha lanzado el presidente Trump contra el mundo es un gran problema por las consecuencias de establecer una falacia, que Estados Unidos se puede volver una nación de manufactura cuando son hoy una economía de servicios, de tecnología, y de inteligencia artificial. Pero se puede hacer mucho daño a la convivencia internacional y repetir errores como los que se cometieron en la época de la gran depresión de los 30’s en el siglo pasado. La imposición unilateral de aranceles puede generar una ola de desastre económico, una que impactará al mundo entero y que en el caso de Estados Unidos va a detonar una espiral inflacionaria y de distorsión económica.

_____

Notas del editor: Juan Francisco Torres Landa es miembro del Consejo Directivo de UNE México y de la red de Unid@s. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.

Publicidad

Newsletter

Los hechos que a la sociedad mexicana nos interesan.

Publicidad

MGID recomienda

Publicidad