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#LaEstampa | López Obrador y su cambio de opinión

El presidente tiene derecho a cambiar de opinión, por supuesto. Es de sabios. Pero el golpe de timón es de tal importancia que vale la pena poner sobre la mesa un par de reflexiones.
jue 08 septiembre 2022 05:59 AM
(Obligatorio)
El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que otro factor que contribuyó para dejar a los militares en tareas de seguridad fue la Policía Federal, la cual estaba corrompida.

El lunes pasado, el presidente López Obrador admitió haber cambiado de opinión en cuanto al papel de las fuerzas armadas en labores de seguridad en México.

Explicó que la gravedad del problema (que dijo desconocer antes de su llegada a la presidencia) le había obligado a un viraje que es, por donde se le mire, radical: hay pocos asuntos –podríamos decir “principios”- más centrales para el movimiento lopezobradorista que la crítica a la decisión de colocar al Ejército a cargo de asuntos de seguridad pública y la subsecuente promesa de regresar a los soldados a los cuarteles.

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El presidente tiene derecho a cambiar de opinión, por supuesto. Es de sabios. Pero el golpe de timón es de tal importancia que vale la pena poner sobre la mesa un par de reflexiones.

Primero: ¿es creíble que un hombre que ocupó el centro del escenario político de oposición en México durante al menos 12 años, y recorrió el país (famosamente) como pocos, de verdad desconociera la gravedad precisa del desafío en seguridad?

Es posible, claro, que López Obrador no tuviera acceso a toda la información que es prerrogativa presidencial. Pero, ¿le hacía falta esa información? ¿No eran suficientes los datos, conversaciones y evidencia que tuvo al alcance como líder opositor por más de una década (parte de ella, como jefe de gobierno de la capital) para concluir que la promesa de desmilitarizar la seguridad era no solo improcedente sino ilusoria? ¿De verdad no lo sabía?

La respuesta obliga a una pregunta incluso más relevante. Si López Obrador al menos intuía que aquella promesa era imposible de cumplir, y pensaba otorgar aún más poder a las fuerzas armadas mexicanas, dando la espalda (una…vez…más.) a la agenda progresista que dice defender, ¿incurrió en un engaño?

 

Después de todo, fue él quien aseguró hasta el cansancio saber cómo debía gobernarse el país desde la izquierda. Era él quien decía que “estaríamos mejor” bajo su gobierno y prometió “honestidad valiente”.

Una vez más, ha quedado a deber.

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Nota del editor:

Las opiniones de este artículo son responsabilidad única del autor.

 
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