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#ColumnaInvitada | La Reforma (Militar) de la discordia

A diferencia de la Reforma Eléctrica, que unió a la oposición en un mismo frente contra la propuesta presidencial, la Reforma Militarista amenaza con romper la alianza Va por México.
jue 08 septiembre 2022 06:00 AM
Alejandro Moreno en conferencia de Va por México
Alejandro Moreno defendió en su momento los compromisos de la alianza Va por México.

Si crees que la discusión de la Reforma Eléctrica fue intensa, espera a conocer la ruta legislativa que sigue la Reforma de la Guardia Nacional.

A diferencia de la Reforma Eléctrica, que unió a la oposición en un mismo frente contra la propuesta presidencial, la Reforma Militarista amenaza con romper la alianza Va por México.

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Empecemos desde el inicio. El arranque de la segunda mitad del sexenio del Presidente López Obrador vino acompañado con el anuncio de 3 reformas constitucionales: la Eléctrica, la Electoral y la Militar.

Sobre la primera, conocemos el desenlace: no fue aprobada en la Cámara de Diputados ante la falta de los votos del bloque opositor para alcanzar mayoría calificada.

Días después, a finales de abril, fue presentada en San Lázaro la Reforma Electoral, la cual propone principalmente:

  • Desaparecer el Instituto Nacional Electoral
  • Eliminar institutos y tribunales electorales de las entidades federativas para centralizar la organización de elecciones y la protección de los derechos políticos-electorales.
  • Establecer que consejeros y magistrados electorales sean elegidos por voto directo.
  • Reducir el número de regidores, diputados locales y federales, así como senadores.

Aunque la Reforma Electoral es considerada estratégica, Morena y aliados (mediante su control de la Junta de Coordinación Política) no adelantaron su votación, en su lugar, propusieron una serie de foros de análisis de dicha propuesta.

Sin esperar a que concluya la ruta legislativa de la iniciativa en materia electoral, durante la reunión plenaria de Morena en San Lázaro de agosto, el Secretario de Gobernación soltó una bomba: La Reforma de la Guardia Nacional se presentaría como una iniciativa para modificar leyes secundarias, y no como reforma constitucional.

Esta diferencia es crucial para Morena por dos cosas: 1) Así lo puede aprobar sin necesidad de la oposición 2) Porque les permite imponer su discusión y votación inmediata (sin pasar por el análisis de las comisiones ordinarias) en la Cámara de Diputados, abusando de un mecanismo reservado para temas de urgencia nacional.

 

¿Qué es lo que propone?

  • La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) asume el control operativo, técnico y presupuestario de la Guardia Nacional.
  • Se expulsan de dicho instituto a todos los integrantes de la extinta Policía Federal; regresarán a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) a la espera que se defina su situación laboral.
  • Los elementos militares de la Guardia Nacional conservan el fuero militar.
  • La Guardia Nacional ejercerá sus funciones conforme a la estrategia y política nacional en materia de seguridad pública que elabore la SSPC con el visto bueno de la Sedena.

Finalmente, la Reforma de la Guardia Nacional fue aprobada en San Lázaro, y no hay nada que detenga su avance en el Senado. Ni siquiera la fractura interna de Morena entre los aliados del Senador Ricardo Monreal y los leales al Presidente López Obrador.

En medio de esta discusión la diputada federal del PRI, Yolanda de la Torre, presentó una reforma constitucional… ¡para extender la participación de las fuerzas armadas hasta 2028! Vale recordar que durante el debate para crear la Guardia Nacional en 2019, se propuso que dicha presencia tendría un plazo máximo hasta 2024.

Lo llamativo de la iniciativa priista es que se trata de un documento de tres páginas sin diagnósticos o estadísticas que justifiquen ampliar cuatro años más la participación militar en la seguridad pública. Mucho menos aborda el fortalecimiento de las corporaciones locales, de la investigación del delito en los ministerios públicos y de la procuración de justicia desde el Poder Judicial.

Aun cuando la legisladora priista argumentó que su intención es dar tiempo a la Guardia Nacional para que se consolide, esto ocurre en un contexto donde el dirigente del PRI es presionado desde Palacio Nacional, a la que se suma una solicitud de desafuero por parte de la Fiscalía de Campeche.

¿Por qué no regresaron los militares a los cuarteles?: AMLO lo explica

 

Para aumentar las sospechas, en los últimos días ocurrió lo siguiente:

1. De los cuatro integrantes de la Sección Instructora de la Cámara de Diputados, fue aprobado que una mitad son para Morena y la otra para la oposición, lo que blinda a Alito Moreno de ser desaforado (ya que se necesitan tres votos en ese órgano legislativo).

2. En la instalación del Congreso, el dirigente del PRI recibió un saludo demasiado íntimo del Secretario de Gobernación, además se reunió con el entonces Presidente de la Cámara de Diputados, el legislador morenista Sergio Gutiérrez Luna.

3. El anuncio de la Gobernadora Layda Sansores de detener la filtración de más audios en los Martes del Jaguar.

La reacción de los aliados de Alito Moreno no se hizo esperar. Tanto los diputados del PAN, como los senadores del PRI, anunciaron su rechazo a la reforma constitucional. Incluso el dirigente panista, Marko Cortés, lanzó un ultimátum a su homólogo del PRI para retirarla o votarla en contra, en caso contrario, se acabaría la alianza tanto en lo parlamentario como en lo electoral.

Que no nos sorprenda que, en el próximo proceso electoral en el Estado de México, compitan por separado PRI, PAN y PRD, lo que virtualmente significaría la victoria de Morena en la entidad federativa más poblada del país.

Aún si la dirigencia priista acepta el llamado del PAN de retirar esta iniciativa, el daño está hecho. ¿Cómo confiar en un aliado que a la primera de cambio antepone sus propios intereses? Después de todo, quizás no sea mala idea desaforarlo.

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Nota del editor:

Juan Ortiz es director de Lupa Legislativa; analista político y parlamentario. Cuenta con nueve años de experiencia en Poder Legislativo y gobiernos locales.

Las opiniones de este artículo son responsabilidad única del autor.

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